Foto: Federico Nemetsky (OSA), Osvaldo Armoza (AMIA) y Mauro Berenstein (DAIA).
Organizado por AMIA, DAIA y OSA, con el apoyo de FACCMA, el Keren Kayemet LeIsrael y el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, se llevó adelante ayer el Acto Central Comunitario al cumplirse tres años de la masacre perpetrada por la organización terrorista Hamás en el sur de Israel, el 7 de octubre de 2023.
La conmemoración tuvo lugar en el espacio público ubicado en Fitz Roy, entre Vera y Ramírez de Velasco, que a partir de ahora lleva también el nombre de “Espacio Fitz Roy – Familia Bibas”, en homenaje a una familia que se convirtió en símbolo mundial del dolor provocado por el terrorismo más atroz y de la resistencia humana.
En el acto, la nueva embajadora de Israel en la Argentina, Ahuva Spieler, recordó la dolorosa jornada del 7 de octubre de 2023 y se refirió a la reaparición de un fenómeno tan antiguo como nefasto: “Se reavivó un antisemitismo que siempre estuvo allí latente, que encontró en esta tragedia la excusa perfecta para manifestarse de sus peores formas. En ciudades, universidades y plazas de todo el mundo, las comunidades judías y los israelíes en la diáspora comenzaron a sentir el peso de este flagelo histórico, confirmando que el odio que nos ataca no entiende de fronteras”, aseguró la diplomática.
Asimismo, agradeció al pueblo y al gobierno argentino por el acompañamiento brindado a las familias de los secuestrados y por haber llamado “al terrorismo por su nombre”.
En representación de las tres entidades organizadoras, tomó la palabra Federico Nemetsky, presidente de la Organización Sionista Argentina (OSA). “Hoy estamos acá porque hubo vidas, demasiadas vidas, a las que no dejaron continuar. Ésa es la contradicción profunda que atraviesa este acto”, expresó.
“Nosotros no tendríamos que estar acá, no tendría que existir este acto, no tendríamos que estar conmemorando el tercer aniversario del 7 de octubre”, señaló, al referirse a una fecha “que nos cambió para siempre”.
“Lo ocurrido el 7 de octubre no pertenece solamente al pueblo de Israel, ni solamente a la comunidad judía argentina. Cuando seres humanos son perseguidos y atacados, defender su memoria es una responsabilidad de toda sociedad que pretende llamarse democrática”, afirmó.
Los testimonios de quienes vivieron el cautiverio y la pérdida
Uno de los momentos más emotivos de la conmemoración se vivió cuando tomó la palabra Iair Horn, uno de los civiles secuestrados por Hamás que logró recuperar la libertad luego de permanecer casi 500 días en cautiverio en Gaza. En su testimonio, recordó cuando él fue liberado, pero separado de su hermano, quien siguió en cautiverio hasta el 13 de octubre de 2025.
Iair agradeció el acompañamiento y el apoyo que recibió durante todo ese tiempo, y destacó la importancia de sentirse acompañado por la comunidad. “Sentimos todo lo que hicieron ustedes”, expresó ante los presentes, que respondieron con un aplauso.
Sin dejar de lado lo vivido, convocó a mirar hacia el futuro. “Sin olvidarnos del pasado, tenemos que mirar hacia adelante”, sostuvo. Y concluyó con una reflexión sobre la importancia de recordar: “Un pueblo sin memoria no merece llamarse pueblo”.
También compartió su testimonio Silvia Cunio, madre de David y Ariel Cunio, quienes fueron secuestrados en el kibutz Nir Oz y recuperaron la libertad tras 738 días de cautiverio.
Conmovida, Silvia agradeció las muestras de afecto y el acompañamiento recibido durante los largos meses de incertidumbre. “Quiero agradecer por la fuerza que me dieron, por todo lo que hicieron”, expresó.
En sus palabras, recordó especialmente a la familia Silberman – Bibas, a cuyos integrantes conocía desde hacía muchos años, y evocó con emoción y profundo dolor a Shiri, y sus hijos Ariel y Kfir.
En el acto también fue orador Eyal Nachman, padre de Ilay, un joven de 23 años que murió mientras defendía a sus amigos cerca del festival de música Nova, durante los ataques del 7 de octubre.
Por su parte, en la conmemoración el presidente de la Junta Comunal 15 de la ciudad de Buenos Aires, Agustín Ponti, también compartió su mensaje de condena a la masacre terrorista, y recibió por parte de los organizadores el agradecimiento por su cooperación para la realización del acto.
Un espacio para mantener viva la memoria
La familia Bibas estaba integrada por la madre, Shiri Silberman, de 32 años; sus hijos Ariel, de cuatro años, y Kfir, de nueve meses, el rehén más joven de la masacre terrorista. Los tres fueron asesinados durante el cautiverio. El padre, Yarden, permaneció 484 días secuestrado y fue liberado el 1° de febrero de 2025.
Como parte de la conmemoración, se plantó un árbol en homenaje a la familia Bibas, y se colocaron códigos QR en distintos sectores del “Espacio Fitz Roy – Familia Bibas”, para que quienes visiten el lugar puedan conocer la historia de la familia y cómo fueron los ataques terroristas perpetrados por Hamás el 7 de octubre de 2023.

El acto contó, además, con un espacio musical a cargo de un grupo de jóvenes de FACCMA, mientras que el jazán Álvaro Navarro y su hija Magalí fueron los encargados de entonar el Himno Nacional Argentino y Hatikvá, el himno del Estado de Israel.
















