Sivan Rahav Meir
Después de las fiestas todo se renueva… Todos estamos llenos de proyectos e ideas para el nuevo año; por otro lado, estamos un poco exhaustos, aprensivos y abrumado con tareas.
La siguiente interpretación de Bereshit puede darnos fuerzas: La parashá comienza con solemnidad, con la creación del mundo, pero aparentemente termina con la tragedia.
Adán y Eva pecan. Pero hay que tener en cuenta que incluso después de la expulsión del Jardín del Edén, después del pecado y la corrupción, está escrito en la Torá: “Hashem los envió (sacó) del Gan Eden”. En el libro “Sefat Emet” está escrito: “Hashem los envió del Gan Eden es una expresión de misión”.
Es verdad, el primer hombre pecó, pero él fue expulsado desde el Jardín del Edén a este mundo no como una venganza, sino como una forma de reparación. No como un castigo sino como la asignación de una misión. Esta es la tarea. Hay que salir al mundo y empezar a transformarlo en un Jardín del Edén. La Torá nos dará luego muchas herramientas para refinar la realidad.
Esta es una perspectiva completamente diferente para nuestras vidas, que también puede proporcionar motivación para la rutina.
Lo que hacemos: preparar sándwiches para los niños para la escuela, ir al trabajo, encontrarse gente a lo largo del día, todo esto no se hace en balde, todo es parte de la misión.
Shavua Tov – Buena semana.
















