728 x 90

La bolsa que regresó de la batalla

La bolsa que regresó de la batalla

Sivan Rahav Meir

Estamos acostumbrados a ver mensajes como “Encontré Tefilín”, en relación con un par de Tefilín que alguien olvidó en el autobús ayer por la mañana. ¿Qué dirías de una bolsa de Talit que se perdió hace cincuenta años, en la guerra, y que ha sido encontrada ahora? 

Esto fue lo que me contó Elyashiv Gutman hoy en la noche: “Mi padre, un graduado de la Ieshivá Har Etzion, rezaba durante la Guerra de Yom Kipur en una base en los Altos del Golán. En medio de los rezos y del ayuno, sonó la alarma de que estaban siendo atacados y el corrió al búnker, dejando atrás sus pertenencias. Después de unos meses, alguien encontró los Tefilín de papá y se los devolvió, pero la bolsa de su Talit no se había encontrado hasta el día de hoy… 

De repente hoy, mi padre recibió una llamada de un judío que ha tenido en su poder esta bolsa de talit durante casi cincuenta años. Resulta que, durante la guerra, reconquistamos esta área que había estado en manos de los sirios. La bolsa de Talit fue encontrada dentro de un vehículo blindado sirio dañado. Los sirios se la habían llevado. Uno de los comandantes israelíes, Uri Atzmon, recogió del vehículo blindado sirio artículos que le parecían ser judíos. Había allí también un libro de oración del ejército, un shofar y más. Atzmon es residente del kibutz Gan Shmuel, cada Iom Kipur exhibía estos artículos en el kibutz y los colocaban sobre una mesa como recordatorio, como fuente de inspiración. 

Resulta que Uri llevaba años buscando al dueño de la bolsa y contaba esta historia por todos lados, pero no encontraba la pista que lo llevara al dueño. Este año su hijo empezó a aumentar sus esfuerzos en relación con este tema y a correr la información en varios grupos, con el siguiente mensaje: “Uri Atzmon de la 83.ª Brigada Jermesh de la 670.ª Brigada encontró, en el tercer día de la Guerra de Yom Kipur, al pie de Givat Orja, una bolsa con las letras Y.G bordadas. Nos encantaría encontrar al dueño. Toda ayuda es bienvenida”.

A los pocos días de compartir esta solicitud, el círculo se cerró: Y.G. es mi padre – Yitzhak Gutman. 

A mi padre le costó hablar esta noche de tanta emoción, pero entre todas las llamadas telefónicas con familiares y viejos amigos, papá nos dijo algo hermoso: Siempre se había preguntado qué habría pasado con la bolsa del talit, pensaba que quizás se había quemado, quizás estaría en Siria, pero no se imaginó tal cosa. Ahora está muy feliz de que todos estos años su bolsa ha realmente jugado un papel importante, y les ha recordado a los kibutzniks el Yom Kipur. 

Noticias Relacionadas