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¿Puede una persona convertirse al judaísmo sin practicarlo?

¿Puede una persona convertirse al judaísmo sin practicarlo?

Aaron Moss

Convertirse al judaísmo y no practicarlo es como tirar de la alfombra que está debajo de sus propios pies. Es quitar el fundamento mismo en que está apoyado.

Hay judíos de nacimiento y judíos por opción.

El primero nació de una madre judía, el último se convirtió según la ley judía.

Los dos tienen un alma judía; uno la recibió a través de los medios biológicos, el otro por medios legales.

Las leyes de conversión tienen requisitos claros.

Uno es que, después de un período de estudio, el converso debe comprometerse sinceramente a observar la ley judía. Si se niega a hacerlo, queda claro que no era sincero su compromiso, y la conversión carece de sentido.

¿Cómo alguien puede convertirse al judaísmo a través de un proceso legal si no suscribe a esa ley? Es como un presidente democráticamente elegido que usa su poder para declarar que esa democracia es redundante.

O como un juez que declara que la ley no es pertinente. En ese caso, él tampoco es pertinente, porque sólo tiene derecho para juzgar en virtud de la ley -la misma ley que él está rechazando-.

Si se es judío de nacimiento, nadie puede quitar eso.  Es un hecho biológico.

En cambio, un converso sólo es judío en virtud de la ley judía.

La conversión es una legislación espiritual que dota a una persona de un alma judía. Si se desaira ese mismo sistema, ¿en base a qué son judíos?

Por otro lado, un converso genuino no es menos judío que un judío de nacimiento.

De hecho, todos nosotros descendemos de conversos. Nosotros somos judíos hoy porque nuestros antepasados estuvieron de pie hace más de tres mil años en el Monte Sinaí e hicieron la misma aceptación de la Torá que hace un converso.

Nuestros antepasados pasaron por una forma de conversión, por lo que nosotros, sus descendientes, somos irreversiblemente judíos.

Este evento se repite en cada conversión. El converso está de pie ante Di’s a su propio Sinaí y se le ofrece la Torá. Si la acepta atentamente, y mantiene su compromiso, entonces él y sus futuros hijos serán por siempre judíos.

La devoción de verdaderos conversos puede inspirarnos a los judíos biológicos, que debemos ser más que sólo judíos de nacimiento, también podemos volvernos judíos por opción.

(La enseñanza semanal)

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