La administración Biden ha lanzado una dura advertencia a Israel, dándole al país un mes para realizar mejoras significativas en la situación humanitaria en Gaza o enfrentar posibles consecuencias con respecto al continuo suministro de armas estadounidenses.
En una carta obtenida por The Times of Israel el martes, el Secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, y el Secretario de Defensa, Lloyd Austin, se dirigieron al Ministro de Asuntos Estratégicos de Israel, Ron Dermer, y expresaron su preocupación por la importante caída de la ayuda que entra en Gaza en los últimos meses. La carta destaca que esta disminución plantea interrogantes sobre el compromiso de Israel con sus garantías previas respecto de la entrada de ayuda a Gaza y el uso de armas estadounidenses en cumplimiento del derecho internacional.
Estas garantías formaban parte de un compromiso escrito asumido por Israel en marzo pasado, tras la emisión de un Memorándum de Seguridad Nacional (NSM, por sus siglas en inglés) por parte del presidente Joe Biden en febrero. El memorando describe las condiciones para todos los receptores de la asistencia de seguridad estadounidense, incluido Israel.
Aunque Israel inicialmente tomó medidas para mejorar el flujo de ayuda humanitaria a Gaza, Blinken y Austin señalaron que la cantidad de ayuda entregada se ha desplomado desde entonces, y en septiembre se registraron los niveles de ayuda más bajos del año pasado. “La cantidad de ayuda entregada ha disminuido en más del 50 por ciento”, afirma la carta.
Para abordar este problema, Blinken y Austin formularon varias recomendaciones para Israel, instándolo a tomar medidas inmediatas en los próximos 30 días. Estas medidas incluyen aumentar el suministro de ayuda humanitaria a medida que se acerca el invierno, facilitar la entrega de ayuda a través de Jordania y poner fin al aislamiento del norte de Gaza.
La carta advierte que no demostrar un “compromiso sostenido” con la implementación de estas medidas podría tener implicaciones para la política estadounidense bajo la NSM-20 y otras leyes estadounidenses relevantes, lo que indica que el incumplimiento por parte de Israel puede afectar su futura asistencia de seguridad por parte de Estados Unidos.
















