Sivan Rahav Meir
Hace unos días se me acercó una chica en la calle. “¿Recuerdas que hace unos años escribiste sobre el estudio diario del Séfer HaTanya-el libro del Tanya?”, preguntó. Me acordé. De hecho, el 19 de Kislev, fecha en que el fundador del jasidismo de Jabad fue liberado de la prisión rusa, hace 226 años, es costumbre terminar y comenzar de nuevo el estudio del Séfer HaTanya, libro de su autoría, el cual trata sobre el propósito de la vida y del judaísmo.
“En aquel entonces leí lo que escribiste y comencé a estudiar”, continuó. “No sabía absoluto de qué era el libro, pero cada día aprendí un poco en el Séfer HaTanya. Influyó mucho en mí. Fue un descubrimiento increíble”.
Y aquí añadió detalles personales, que no contaré aquí, sobre su vida antes y después de estudiar. Qué cambió, adónde la llevó y cuánto siente hoy que tiene un ancla y estabilidad, propósito y alegría, especialmente en una época tan turbulenta.
Me emocionó escucharla.
Esta noche me escribió un email: “Sólo quería asegurarme de que te recuerdas: Esta noche es el 19 de Kislev. Escribe sobre esto también este año. Para que la gente empiece, que introduzcan el jasidismo en sus vidas. Hay clases en YouTube, hay libros, hay mucho material en línea. Estoy tratando de pensar dónde estaría yo si no hubiera empezado a los 14 años…”.
Entonces escribí. Me encantaría que ustedes también se acercaran a mí en la calle dentro de algunos años.
















