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¿Cuál es la conexión entre el 7 de octubre y la fiesta de Sucot?

¿Cuál es la conexión entre el 7 de octubre y la fiesta de Sucot?

Sivan Rahav Meir

La fecha de ayer, el 7 de octubre -en el calendario Gregoriano-, es una fecha que ha quedado grabada en nuestra memoria desde la terrible masacre de hace dos años atrás. En el calendario hebreo esta fecha coincidió con el primer día de la festividad de Sucot. ¿Cuál es la conexión? Aquí hay una idea que puede fortalecer estos días:

Durante los siete días de Sucot, los siete “ushpizin”-los “7 invitados espirituales” llegan a la Sucá: Abraham, Isaac, Jacob, Moisés, Aarón, José y David.

Cuando miramos a la vida de los patriarcas de la nación, vemos que sus vidas también estuvieron llenas de crisis y desafíos, duelo y tristeza: Abraham, nuestro patriarca pasó por diez pruebas. Esperó durante años el tener un hijo, y luego le llegó la prueba de sacrificar a su hijo Isaac, y así sucesivamente. Nuestro Patriarca Isaac, deambuló por la tierra y enfrentó hambruna y enemigos. Jacob, nuestro patriarca huyó a Harán, para alejarse de su hermano, regresó a la tierra y descendió a Egipto. José estuvo cautivo en Egipto durante años. Moisés nació durante el difícil período de la esclavitud en Egipto, fue puesto en una canasta en el rio y luego fue llevado al palacio del Faraón durante años. Aarón, el sacerdote, fue un padre desconsolado que perdió a dos de sus hijos en un solo día. La vida del rey David también estuvo llena de persecución, duelo y guerras.

¿Cómo se relaciona todo esto con el 7 de octubre? ¿Cuál es el mensaje? A pesar de todas las dificultades, cada uno de nuestros patriarcas se forjó a sí mismo: luchó contra el mal, se aferró a la fe, restauró, construyó, aprendió, educó e hizo el bien.

Nuestro antepasado Abraham, por ejemplo, fundó, precisamente en aquellos años la fe judía. El rey David, en medio de todos los acontecimientos, escribió el Libro de los Salmos, que nos acompaña hasta el día de hoy como un libro de súplicas y peticiones. El nunca dejó de orar, esperar y actuar. A pesar de todos los desafíos, ellos lograron prosperar y crecer.

Lo que es importante que sepamos es que sus buenas cualidades también nos fueron transmitidas por herencia. Seguimos sus pasos, escribiendo el siguiente capítulo en la historia.

Que encontremos consuelo, esperanza, y que salgamos de esta crisis como ellos: fortalecidos, con fe, de una manera que inspire a las generaciones futuras que nos mirarán.

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