Los funcionarios de seguridad israelíes están expresando una creciente preocupación por la participación china en los esfuerzos de Irán para rehabilitar sus sistemas militares luego del extenso daño infligido por Israel durante la Operación León Ascendente en junio de 2025.
Apenas un mes después de la conclusión de la operación, los medios de comunicación israelíes informaron que China estaba ayudando a Irán a restaurar su capacidad militar, con especial atención a sus sistemas de defensa aérea. Desde entonces, la prensa internacional ha informado de que Pekín también ha comenzado a colaborar en la reconstrucción del programa de misiles balísticos de Irán.
En los últimos días, se celebró una reunión clasificada de seguridad en la sede de defensa de Kirya en Tel Aviv para abordar los esfuerzos de rehabilitación de Irán. Irán trabaja intensivamente para restablecer su capacidad militar y esta semana está realizando un ejercicio de misiles a gran escala desde cinco bases que Israel atacó en junio.
Uno de los elementos clave que Israel tenía en la mira y que Irán ahora busca restaurar es su infraestructura de producción de combustible para misiles balísticos. En esta etapa, Irán aún no ha obtenido nuevos mezcladores, pero ha logrado restaurar parte de su capacidad de producción.
El lunes por la noche, el primer ministro Benjamín Netanyahu respondió a una pregunta del Canal 14 sobre el desarrollo militar de Irán y la posibilidad de un ataque, diciendo: “Sabemos que Irán ha estado realizando ejercicios militares recientemente. Estamos monitoreando esto y haciendo los preparativos necesarios. Quiero enviar un mensaje claro a Irán: cualquier acción contra Israel será respondida con una respuesta muy severa”.
















