El pleno de la Knesset aprobó el miércoles un proyecto de ley en una lectura preliminar que transfiere la autoridad exclusiva al Gran Rabanut para determinar qué constituye una “profanación” en los lugares sagrados judíos, el más importante de ellos el Kótel, al tiempo que limita explícitamente la jurisdicción de la Corte Suprema en la materia.
El proyecto de ley, propuesto por el presidente de Noam, Avi Maoz, constituye una enmienda a la ley preexistente de Protección de los Santos Lugares. Fue aprobado con el apoyo de 56 diputados frente a 47 que se opusieron.
Las notas explicativas afirman que, a lo largo de los años, la interpretación judicial del término “profanación” se ha ampliado de una manera que ha permitido a la Corte Suprema decidir sobre distintas cuestiones halájicas, contrariamente a la intención de los legisladores cuando se promulgó la ley original después de la Guerra de los Seis Días.
El diputado Maoz celebró la aprobación y declaró: “Hoy, la Knéset impuso un límite claro a la intervención de la Corte Suprema en relación con la kedushá del Kotel. Es inaceptable que un tribunal decida qué constituye una profanación en el lugar más sagrado del pueblo judío. La ley restituye la autoridad a su lugar natural y apropiado: los Grandes Rabanim de Israel. Éste es un paso moral, nacional e histórico”.
El partido Shas declaró: “Votamos y aprobamos la ley que preserva la kedushá del Kótel, contra los intentos de degradar y violar las costumbres ancestrales. Shas seguirá defendiendo el lugar más sagrado del pueblo judío e impedirá que los movimientos reformistas socaven y profanen las tradiciones sagradas”.
El ministro de Justicia, Yariv Levin, añadió: “La Knéset le dijo al Tribunal Supremo: ¡Basta! Exijo que se complete la legislación para poner fin a la intervención del Tribunal Supremo en la gestión del Kosel”.
El partido Noam aclaró que pretende avanzar rápidamente con el proyecto de ley a través de las etapas legislativas restantes para completar la aprobación final durante la actual sesión del Knesset.
La votación sobre el proyecto de ley se produce después de que los jueces de la Corte Suprema Yitzchak Amit, Noam Sohlberg y Daphne Barak-Erez ordenaran al estado implementar un plan para transformar la plaza Ezrat Israel en una plaza de oración permanente de aproximadamente 900 metros cuadrados, aproximadamente el 70% del tamaño de la plaza principal de hombres.
Según el plan, el área se pavimentará con piedra permanente, se ampliará para colindar directamente con la zona principal de Kótel y se permitirá la oración mixta sin mejitzá. La gestión del área se confiaría a los movimientos Reformista y Conservador, financiados por el estado con un costo de millones de shekels anuales.
















