Sivan Rahav Meir
1-La festividad de Purim ya quedó atrás, y ahora tenemos el Shabat por delante. Continuamos con la porción semanal de la Torá, Parashat “Ki Tisá”, que leeremos este Shabat, la cual es la novena Parashá del Libro del Éxodo. Este Shabat también se llama “Shabat Pará”, por la lectura especial que describe cómo las cenizas de la vaca roja purificaban a las personas que estaban ritualmente impuras.
2-“Ki Tisá” es una de las Parashiot más alegres, pero también más tristes de la Torá. Cuarenta días después del acontecimiento de la Revelación en el Monte Sinaí, mientras el pueblo de Israel espera el regreso de Moisés, algunos construyen el Becerro de Oro y caen en este pecado. Así que, el momento que debería haber sido el regreso festivo de Moisés con las Tablas de la Alianza, se convierte en una gran tragedia.
3-La reacción de Moisés es contundente: al descender del monte, ve el becerro y las danzas del pueblo a su alrededor, rompe las Tablas de la Alianza. Dios amenaza con destruir al pueblo de Israel por esta grave traición. Nuestros comentaristas también nos invitan a preguntarnos: ¿cómo es posible cambiar la Torá eterna por un becerro de oro? ¿En qué momentos nosotros también podríamos confundirnos así y elegir un “becerro de oro” en lugar de la verdad?
4-Pero el siguiente tema, importante y conmovedor, es la reconciliación que ocurre después del pecado del becerro de oro. Moisés vuelve a subir al Monte Sinaí, ruega y reza por el pueblo el cual se arrepiente, y obtiene el perdón. En el punto culminante de este estado de perdón aparecen por primera vez en la Parashá los Trece Atributos de Misericordia (“Hashem, Hashem, Dios compasivo y misericordioso, lento para la ira y abundante en bondad y verdad…”). Éstas son 13 formas en que Di’s se manifiesta en el mundo, palabras que desde entonces repetimos muchas veces en las oraciones y en las plegarias de perdón.
5-Di’s nos concede una nueva oportunidad, y Moisés desciende hacia el pueblo con las segundas Tablas de la Alianza, en una fecha que desde entonces se convirtió en el día de perdón, expiación y nuevo comienzo: Yom Kipur. Nuestros sabios cuentan que el pueblo continuó su camino llevando tanto las nuevas tablas como los fragmentos de las primeras. Es un recordatorio constante del error y del pecado, pero también de que en el mundo existe la reparación, existe el arrepentimiento y la existe esperanza.
Que tengamos buenas noticias y Shabat Shalom.
















