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Esta empresa israelí quiere que usted viva más tiempo… tomando cerveza

Esta empresa israelí quiere que usted viva más tiempo… tomando cerveza

Foto: Atlantic Ambience / Pexels

Una startup desarrolla levaduras capaces de producir precursores de NAD+ de forma natural durante la fermentación. El resultado es una  bebida funcional de “etiqueta limpia” que busca mejorar la  salud celular y reducir el contenido alcohólico

Apostando al creciente mercado de las bebidas funcionales, una startup israelí desarrolló un tipo de cerveza que, aseguran, ayuda a promover la longevidad.

La empresa emergente, Rosalind Bioculture, que tiene su base en Manof, una pequeña localidad cooperativista del norte de Israel, puso a punto cepas de levadura que generan vitamina B3 de forma natural durante la fermentación.

Se trata de una levadura cervecera estándar en cuanto a fermentación y perfil sensorial. Pero la clave está en la B3, la vitamina que, en formas como niacina o nicotinamida, es el precursor esencial que el cuerpo necesita para construir NAD+.

Sin suficiente B3, los niveles de NAD+ caen, lo que afecta la energía y la salud celular. Pero ¿qué es el NAD+? La nicotinamida adenina dinucleótido es una molécula que se encuentra en todas las células vivas y es crucial para la producción de energía, ya que ayuda a convertir los alimentos en “combustible celular”.

También repara el ADN al activar enzimas llamadas sirtuinas que se ocupan de atender daños celulares y regulan el envejecimiento.

El sabor de la longevidad

Los niveles de NAD+ bajan naturalmente con la edad; mantenerlos altos es uno de los objetivos principales del “biohacking” y la actual medicina de la longevidad.

Varias botellas de cerveza artesanal de la startup israelí Rosalind Bioculture con etiquetas de "Functional Fermentation" dispuestas sobre una mesaFoto: Así se verán las cervezas para la longevidad (Foto: vía Facebook)

Normalmente, en la industria de las bebidas funcionales (aquellas que se promocionan ofreciendo beneficios para la salud más allá de la nutrición básica, como energía, inmunidad, salud digestiva o relajación), los fabricantes añaden vitaminas sintéticas después de producirla.

Desde Rosalind, en cambio, aseguran que las modificaciones en la levadura permiten que el precursor del NAD+ se sintetice naturalmente durante la fermentación de la cerveza.

Como no se añaden ingredientes externos, la cerveza puede llevar una “etiqueta limpia”: el producto se considera más “natural” y el nutriente está integrado en la estructura de la bebida.

“Desde hace décadas, y especialmente en los últimos años, se producen todo tipo de materiales mediante fermentación, utilizando diversas levaduras u otros microorganismos programados mediante métodos biológicos”, explicó Menashe Haskin, el CEO de Rosalind.

Pero “el rendimiento es muy bajo” y “en el mejor de los casos, solo se obtiene el 1 por ciento del material deseado”, añadió el emprendedor durante una entrevista con el portal israelí Ynet.

Más alternativas con menos residuos

Por si fuera poco —y éste es un problema para toda la industria de los alimentos alternativos a los de origen animal, como la “leche sin leche” o la “carne sin carne”— el proceso “genera muchos residuos, mucha agua residual que hay que eliminar”, abundó el CEO de la startup.

Junto a la cofundadora de Rosalind, la doctora Moran Gendelman, “pensamos que existe otro proceso que utiliza levadura para la fermentación, que es la cerveza, y que si podemos tomar la levadura y entrenarla para que secrete sustancias saludables de una manera que sea segura para el consumo y también sabrosa, podemos convertir la bebida de algo agradable en una bebida con valor añadido”.

El resultado es la cerveza Rosalind que contiene la base para el NAD celebrado por incontables influencers que buscan la fuente de la juventud, desde Kim Kardashian al controvertido millonario Bryan Johnson, y contiene menos alcohol, un detalle que aprecia el público más joven.

Los consumidores, elaboró Haskin, quieren “reducir su consumo de alcohol, así que pensamos que podríamos crear una bebida que no solo fuera saludable, sino que, además, lograra que la levadura produjera menos” etanol, la sustancia intoxicante en el banquillo de los acusados.

Para quienes quieren menos alcohol

Gracias a que la producción de NAD “ejerce cierto estrés sobre la levadura, lo que provoca que produzca menos alcohol, ya fabricamos cerveza con un 2,5 a un 3 por ciento de alcohol, y actualmente estamos trabajando en una levadura capaz de producir menos del 2 por ciento”.

De esta manera, completó, “matamos dos pájaros de un tiro”, apuntando al mercado de los adoradores del siempre joven y los consumidores de la Generación Z.

Juntos, forman parte de un mercado para nada despreciable: según la consultora Verified Market Research, el tamaño del mercado de bebidas funcionales se valoró en 141.400 millones de dólares en el 2022 y se prevé que alcance los 283.820 millones de dólares para el 2030.

(Israel económico)

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