Funcionarios militares estadounidenses han comenzado a desarrollar opciones de ataque dirigidas contra la infraestructura y las capacidades iraníes en el estrecho de Ormuz y sus alrededores, en caso de que fracase el actual alto el fuego, informó CNN, citando a múltiples fuentes familiarizadas con la planificación.
Las opciones que se barajan van desde ataques contra los activos navales de Irán en el estrecho hasta ataques contra su infraestructura energética, e incluso la posibilidad de que se produzcan asesinatos selectivos de altos mandos militares iraníes que se cree que están obstaculizando las negociaciones.
Según las fuentes, entre los planes de ataque que se están elaborando se encuentran estrategias para neutralizar de forma dinámica las capacidades militares de Irán en el estrecho de Ormuz, el sur del golfo Pérsico y el golfo de Omán. Estos recursos incluirían la flota iraní de pequeñas lanchas rápidas de ataque y buques minadores, que Teherán ha utilizado durante mucho tiempo para amenazar el transporte marítimo comercial a través de esta vía marítima estratégica.
Sin embargo, planificadores militares y funcionarios de la industria naviera advierten que es improbable que los ataques aéreos por sí solos reabran el estrecho al tráfico comercial. “A menos que se pueda demostrar de forma inequívoca que el 100% de la capacidad militar de Irán ha sido destruida o que Estados Unidos pueda mitigar el riesgo con su capacidad, todo dependerá de la disposición del presidente Trump a asumir el riesgo y comenzar a permitir el paso de barcos por el estrecho”, declaró a CNN una fuente familiarizada con la planificación.
Una segunda opción que se está considerando activamente sería atacar la infraestructura energética iraní, una medida que Trump ya había amenazado públicamente para presionar a Teherán a alcanzar un acuerdo negociado. Sin embargo, las autoridades advirtieron que atacar dichas instalaciones “representaría una escalada controvertida en el conflicto”.
La opción más agresiva sobre la mesa consiste en atacar a líderes militares iraníes que, según Estados Unidos, están obstaculizando activamente las negociaciones de alto el fuego. Una fuente identificó al comandante en jefe del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, Ahmad Vahidi, como uno de los objetivos considerados para ser atacado por considerarlo un “obstruccionista”.
El Pentágono declinó confirmar la planificación. “Debido a la seguridad de las operaciones, no comentamos movimientos futuros ni hipotéticos”, declaró un funcionario del Departamento de Defensa a CNN. “Las fuerzas armadas estadounidenses siguen ofreciendo opciones al presidente, y todas las opciones permanecen abiertas”.
















