Los Emiratos Árabes Unidos anunciaron el martes su retirada formal de la OPEP, poniendo fin a más de cinco décadas de pertenencia a la poderosa alianza productora de petróleo.
Según el comunicado, la decisión entrará en vigor el 1 de mayo y permitirá a los Emiratos Árabes Unidos aumentar la producción de petróleo sin estar sujetos a las cuotas de producción de la OPEP.
Esta medida supone uno de los acontecimientos más significativos en el mercado energético mundial de los últimos años y podría tener importantes repercusiones en los precios mundiales del petróleo y en las políticas de producción.
Según los analistas, la salida de los Emiratos Árabes Unidos podría modificar la dinámica dentro del cártel petrolero, que durante mucho tiempo ha coordinado los niveles de producción entre los países miembros en un esfuerzo por influir en los precios mundiales del crudo.
Este anuncio también se considera una importante victoria política para el presidente Donald Trump, quien ha criticado repetidamente a la OPEP por los altos precios de la energía y ha acusado a la organización de manipular el mercado petrolero.
Trump ha acusado con frecuencia a la OPEP de “estafar al resto del mundo” al inflar artificialmente los precios mediante recortes coordinados en la producción.
Se espera que los mercados sigan de cerca si los Emiratos Árabes Unidos aumentan inmediatamente su producción tras su salida de la UE y si otros países productores de petróleo podrían considerar medidas similares.
















