Según un informe del diario Haaretz, el jefe del Shin Bet, David Zini, advirtió en conversaciones a puerta cerrada que el próximo ataque sorpresa contra Israel podría tener lugar en Eilat.
Zini considera que la ciudad turística del sur representa una importante vulnerabilidad en materia de seguridad debido a su aislamiento geográfico y a su distancia de los principales centros de población y concentraciones militares de Israel. Rodeada de fronteras internacionales por tres lados, la ciudad se considera particularmente expuesta desde el punto de vista de la seguridad.
En reuniones con el Shin Bet y otros funcionarios de seguridad, Zini ha manifestado su preocupación por un posible ataque terrestre a la ciudad. Según el informe, le preocupa especialmente la posibilidad de una incursión desde la frontera con Jordania, aunque no ha descartado amenazas provenientes de las fronteras marítimas.
Fuentes familiarizadas con las conversaciones indicaron que ha ordenado a las unidades de inteligencia de la agencia que presten mayor atención a la posibilidad de un ataque contra Eilat.
Según fuentes de seguridad, Zini cree que un ataque de este tipo comenzaría con una infiltración terrestre coordinada y cuidadosamente planificada. Asimismo, considera que varias organizaciones terroristas podrían colaborar en la ejecución de dicha operación, incluidos los hutíes.
Hace varias semanas, Zini realizó una visita discreta a Eilat junto con otros altos funcionarios del Shin Bet y se reunió con personal de seguridad local. Durante la visita, reiteró su preocupación por la posibilidad de un ataque terrestre contra la ciudad.
Eilat, con una población aproximada de 60.000 habitantes, se encuentra a unas tres horas del centro de Israel y cerca de las fronteras con Jordania, Egipto y Arabia Saudita. Su singular ubicación geográfica, sumada a su condición de importante destino turístico, plantea un complejo desafío en materia de seguridad.
Sin embargo, según el informe, no todos en el aparato de seguridad están de acuerdo con la importancia que Zini le da a este escenario. Altos funcionarios han cuestionado si existe información de inteligencia concreta que indique preparativos para un ataque contra Eilat y si se justifica una asignación tan significativa de recursos.
Fuentes de seguridad citadas en el informe afirman que, si bien existe la posibilidad teórica de un ataque contra Eilat, actualmente no hay indicadores de inteligencia claros que apunten a un plan operativo activo. No obstante, tras la masacre del 7 de octubre -cuando las agencias de seguridad israelíes no lograron anticipar el ataque a gran escala de Hamás-, las autoridades abordan estas advertencias con mucha mayor cautela.
La advertencia de Zini llega en un momento en que el Shin Bet se enfrenta a múltiples desafíos de seguridad, incluidos los esfuerzos para descubrir las redes de Hamás que operan desde Turquía y para frustrar la infraestructura terrorista en Judea y Samaria.
El Shin Bet declinó hacer comentarios sobre el informe, limitándose a declarar: “No hacemos comentarios sobre declaraciones realizadas en reuniones a puerta cerrada”.
















