En Colombia se ha producido un giro político drástico, ya que el candidato populista de derecha Abelardo de la Espriella, conocido como “El Tigre”, ganó las elecciones presidenciales del país tras una contienda excepcionalmente reñida contra el candidato de izquierda, el senador Iván Cepeda.
Según los resultados oficiales, con más del 99% de los votos escrutados, de la Espriella obtuvo el 49,67% de los votos, frente al 48,69% de Cepeda. Si bien el margen fue mínimo, los funcionarios electorales indicaron que la ventaja era prácticamente insuperable.
Para Israel, el resultado representa un importante avance diplomático. De la Espriella es considerado una de las voces más firmes a favor de Israel en América Latina y, durante su campaña, se comprometió a restablecer de inmediato las relaciones diplomáticas con Jerusalem, que se rompieron durante el mandato del presidente saliente Gustavo Petro. También prometió trasladar la embajada de Colombia en Israel a Jerusalem.
La victoria marca el fin del gobierno de izquierda de Petro -el primero de la historia de Colombia- y el regreso de la derecha política tras cuatro años en la oposición. De la Espriella hizo campaña como un candidato antisistema con una plataforma de seguridad de línea dura, lo que le valió comparaciones con Nayib Bukele de El Salvador y Javier Milei de Argentina.
“Derrotamos al régimen”, declaró de la Espriella en su discurso de victoria, pronunciado ante miles de seguidores que lo aclamaban en su ciudad natal de Barranquilla, tras una de las campañas electorales más turbulentas que ha visto Colombia en los últimos años.
La campaña se desarrolló en un contexto de violencia política. De la Espriella aparecía frecuentemente en público con un chaleco antibalas y hablando desde detrás de un cristal blindado. Durante la campaña, otro candidato presidencial conservador fue asesinado, junto con dos miembros del equipo de campaña de De la Espriella.
El resultado fue bien recibido por los líderes de derecha de toda América. Según informes, el presidente estadounidense Donald Trump llamó personalmente para felicitar al presidente electo, afirmando que el candidato al que apoyaba había obtenido una victoria aplastante. El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, también habló con de la Espriella y le ofreció sus felicitaciones.
Los funcionarios israelíes también celebraron el resultado. El ministro de Relaciones Exteriores, Gideon Sa’ar, afirmó que Israel espera trabajar con el presidente electo “para reactivar las relaciones entre Israel y Colombia” y añadió que había invitado a de la Espriella a visitar Israel.
Las elecciones colombianas forman parte de una tendencia más amplia de creciente fuerza de la derecha en América Latina, particularmente en países donde los votantes se han mostrado frustrados con los gobiernos de izquierda por cuestiones como el costo de vida, la seguridad pública y las relaciones con Estados Unidos e Israel.
Mientras tanto, el presidente saliente Gustavo Petro y sus aliados de izquierda afirman que las elecciones estuvieron plagadas de irregularidades que, en una declaración escandalosa, “son culpa de Israel”.
Tras los resultados preliminares que dieron una ajustada victoria al candidato de derecha Abelardo de la Espriella, el bando de Petro anunció que por el momento no acepta el resultado y está preparando una amplia impugnación legal que involucra a decenas de miles de colegios electorales.
En una serie de publicaciones en redes sociales, Petro argumentó que el sistema de conteo de votos era vulnerable a la manipulación y afirmó haber advertido sobre este problema mucho antes del día de las elecciones. Según él, el software utilizado por las autoridades electorales colombianas era defectuoso, y previamente había solicitado que se reemplazara por un software de control público sujeto a la revisión de expertos independientes.
Petro afirma ahora que existen indicios de que las direcciones IP de los servidores pertenecientes al Registro Nacional fueron alteradas, lo que, según él, podría apuntar a una violación del sistema y a la inserción de datos ficticios.
Fue en ese momento cuando dirigió sus acusaciones contra Israel.
“La única entidad en el mundo capaz de hacer esto es el Estado de Israel”, dijo Petro.
La acusación es particularmente grave y surge en el contexto de la constante hostilidad de Petro hacia Israel durante su presidencia. A lo largo de la guerra y la crisis diplomática con Jerusalem, Petro adoptó una postura marcadamente antiisraelí, rompió relaciones diplomáticas con Israel y se convirtió en uno de los críticos más acérrimos de la política israelí en América Latina.
La derecha colombiana ha rechazado de plano las afirmaciones de Petro, calificándolas de intento de socavar la legitimidad de la transición política. Los partidarios de De la Espriella argumentan que, con casi todos los votos escrutados, su ventaja es clara, mientras que el bando perdedor ya ha indicado que esperará a que concluya el proceso de certificación oficial.
Sin embargo, se prevé que el margen tan estrecho -menos de un punto porcentual separa a los dos candidatos- haga que los próximos días sean tensos tanto política como legalmente.
Si los resultados se confirman oficialmente, es probable que Colombia experimente un cambio significativo en su política exterior, pasando de la postura abiertamente antiisraelí de Petro a una orientación proisraelí y pro estadounidense bajo el mandato de de la Espriella.
















