Sivan Rahav Meir
1-Después del ayuno del 17 de Tamuz, que fue ayer, ya hemos entrado en el período conocido como las Tres Semanas (también llamado Bein HaMetzarim). Este período se extiende hasta Tishá BeAv, el día en que se recuerda la destrucción del Templo de Jerusalem. Son semanas marcadas por costumbres de duelo, pero también por el anhelo, la reflexión, la reparación espiritual y la esperanza de la llegada de la redención.
2-Durante estas semanas, en las sinagogas se leen a cada Shabat, después de la lectura de la Torá, tres Haftarot especiales tomadas de los Profetas. Son lecturas de advertencia, en las que los profetas reprenden al pueblo y recuerdan las causas de la destrucción de la tierra. Es un llamado al despertar, para recordar hasta dónde pueden conducir nuestras acciones. Al final de la Haftará que se leerá este Shabat, encontraremos estas conmovedoras palabras del profeta Jeremías:
“Así dice el Señor: ‘Recuerdo el cariño de tu juventud, el amor de tus días de novia, cuando me seguías en el desierto, en una tierra no sembrada.’” (Jeremías 2:2)
Di’s recuerda la fidelidad y la lealtad con las que el pueblo de Israel lo ha seguido a lo largo de los siglos.
3- ¿Y cuál es la Parashá de la semana? Este Shabat por la mañana, en todas las sinagogas del mundo judío, se leerá Parashat Pinjás, la octava Parashá del libro de Números. Es la segunda Parashá más larga de toda la Torá y contiene 168 versículos.
4-La Parashá comienza con la bendición especial que recibe Pinjás por su acción que es relatada en la Parashá anterior, cuando actuó para detener el pecado y la plaga que azotaba al pueblo de Israel. Más adelante relata un gran censo realizado con vistas a la entrada en la Tierra de Israel. Luego viene el anuncio de quien será el sucesor de Moisés. Aunque Moisés ruega poder entrar en la Tierra Prometida, esto no le es concedido. Quien continuará su misión será Yehoshúa ben Nun- Josué, hijo de Nun.
5-La Parashá concluye con la descripción detallada de los sacrificios que se ofrecían en el Templo en diferentes ocasiones y festividades: Shabat, Pésaj, Shavuot, Rosh Hashaná, Yom Kipur, Sucot y otras. Desde la destrucción del Templo, cuando ya no es posible ofrecer esos sacrificios, nuestros sabios enseñan que las oraciones los sustituyen. Las plegarias de los días de semana, de los Shabatot y de las festividades están estructuradas como un paralelo a aquellos sacrificios y constituyen una especie de pulso espiritual que nos acompaña constantemente, también en el Shabat que se acerca.
¡Shabat Shalom!
















