Foto: El embajador estadounidense Mike Huckabee (izquierda) y el ministro de Asuntos Exteriores israelí Gideon Saar (derecha) asisten a la ceremonia de firma de un acuerdo para impulsar la construcción de un complejo permanente de la embajada estadounidense en Jerusalén. Foto: Captura de pantalla
Israel y Estados Unidos formalizaron el miércoles un acuerdo que allana el camino para la construcción de un complejo permanente de la embajada estadounidense en Jerusalem, consolidando así un proceso iniciado por el reconocimiento de la ciudad como capital de Israel por parte del presidente Donald Trump y subrayando la alianza duradera entre ambos países.
Durante una ceremonia en el Ministerio de Asuntos Exteriores, funcionarios israelíes y estadounidenses firmaron un acuerdo para la asignación de terrenos en el Complejo Allenby, en el oeste de Jerusalem, para la construcción de un recinto permanente para la Embajada de Estados Unidos.
Entre los presentes se encontraban el ministro de Asuntos Exteriores israelí, Gideon Saar, el embajador de Estados Unidos en Israel, Mike Huckabee, y el alcalde de Jerusalem, Moshe Lion, quienes elogiaron el acuerdo como un hito histórico que fortalece aún más la asociación estratégica entre Estados Unidos e Israel.
“Hoy es otro día histórico para la relación entre Estados Unidos e Israel, ya que Estados Unidos recibe la propiedad que será la futura sede del nuevo complejo de la Embajada estadounidense, lo que profundiza y amplía nuestra presencia en Jerusalén, la capital eterna de Israel”, dijo Huckabee en su discurso.
Después de que Trump reconociera formalmente a Jerusalem como capital de Israel en 2017 y trasladara la embajada estadounidense de Tel Aviv al año siguiente, Washington comenzó a llevar a cabo operaciones diplomáticas desde el antiguo edificio del consulado estadounidense en la ciudad, mientras avanzaban los planes para un complejo permanente de la embajada.
El proceso ya ha finalizado, aunque aún no se ha anunciado la fecha oficial de inauguración de las nuevas instalaciones permanentes, puesto que las obras de construcción están a punto de comenzar.
Saar elogió el acuerdo, calificándolo de mucho más que una simple asignación de tierras, y lo describió como “un reconocimiento de la historia y una declaración de nuestro futuro compartido”.
“Con este acuerdo, marcamos otro hito en la inquebrantable alianza entre Israel y Estados Unidos”, declaró el máximo diplomático israelí en su discurso. “Este acuerdo es una señal más para nuestros enemigos de que el vínculo que nos une es más fuerte que nunca, más fuerte que cualquier amenaza”.
También describió a Israel como el “activo estratégico más importante de Washington en Oriente Medio”, y añadió: “Así como Estados Unidos es indispensable e irremplazable para Israel, Israel es indispensable para Estados Unidos y para sus intereses en toda esta región”.
Lion afirmó que el acuerdo reafirmaba la realidad histórica y política de Jerusalem, declarando: “Hay mucha gente que niega los hechos y la historia de la ciudad. Hoy aclaramos la situación”.
(Algemeiner)
















