Sivan Rahav Meir
En la festividad de Sucot -la fiesta de las cabañas- existe una mitzvá, un precepto: de tomar las cuatro especies -el etrog– o sea la sidra, el lulav -que es una rama de palmera-, el hadás -o sea el mirto- y la aravá -el sauce- y menearlas juntas.
Aquí les cuento un poco de lo que vi en uno de los mercados, entre los tantos que hay en todo el mundo judío:
Vi mucho entusiasmo en preparación para la festividad. Cientos de personas en busca de un lulav, un hadás, una aravá y un etrog. Comprueban que las cuatro especies sean aptas según la Halajá -según la ley judía- hacen preguntas, revisan con atención, dudan, comparan y finalmente compran con alegría. Miles de años después de haber recibido esta mitzvá en la Torá, seguimos recordándola y transmitiéndola a las próximas generaciones. Y esto no es algo que debamos tomar por sentado.
Vi unidad. Un hombre mayor, vestido al estilo jasídico, junto a un joven con camiseta sin mangas y sandalias, eligiendo cada uno sus cuatro especies. Fue una escena simbólica, porque nuestros Sabios nos enseñan que las cuatro especies representan, en realidad, distintos tipos de personas que hay dentro del pueblo de Israel: todas están unidas entre sí y no se puede prescindir de ninguna.
Vi muchísimos niños con un brillo especial en los ojos, porque, después de todos los dispositivos y aparatos tecnológicos, al final el etrog es el “gadget” más fascinante. Es hermoso ver a niños que se sienten parte, que continúan la tradición y que, además, se entusiasman con ella.
Vi sencillez. Cuanto más avanza la tecnología, más provocador y revolucionario se vuelve el mensaje de Sucot: la sucá y las cuatro especies nos “obligan” a tocar, oler, construir y experimentar. A salir una vez al año al encuentro con la naturaleza, con los vecinos, con el cielo y con la tierra y, sobre todo, con Aquel que los creó.
También ustedes están invitados en preparar y cumplir la mitzvá de las cuatro especies, tanto para ustedes como para otras personas, y a descubrir qué encontrarán en el camino.
¡Jag Saméaj! ¡Que tengan una fiesta llena de alegría!
















