Sivan Rahav Meir
Amor. Esta es una de las palabras que más aparece en la porción de la semana, una y otra vez. Ocho veces se nos pide amar o se nos dice que somos amados: “Que sigas en todos Sus caminos, que Lo ames”, “Sólo a tus ancestros Hashem anheló y amó”, “Si obedecen Mis mandamientos que les ordeno hoy de amar a Hashem vuestro Elokim”.
Rashi explica un principio fundamental, el cual tiene que ver con nuestra relación con D-s y también con nuestra relación con los seres humanos: “No digas ‘haré para que me recompensen’, sino todo lo que hagas, hazlo por amor, y al final el honor vendrá”.
La Rabanit Yemima Mizrachi explica que ésta es la parashá de las vacaciones de verano, al momento en el cual las familias están juntas apretadas, del “estoy aburrido”, de los desafíos de los meses de julio-agosto.
Uno de los peligros más grande del amor es el honor. La expectativa de recibir aplausos. El constante querer que agradezcan y den crédito por lo que hagas. Y he aquí que la parashá nos da la receta ganadora para esta época del año: amor, amor, amor. Este es el tiempo de darlo sin medida, simplemente dar.
Poco tiempo antes de que todos regresen a la escuela, al trabajo, a la rutina, en medio de todas las molestias de los niños y las largas filas, a pesar del sol, de las multitudes, del caos afuera, y el enredo en el hogar: “Todo lo que hagan – háganlo con amor.”
















