Sivan Rahav Meir
Estos son días especiales, los diez días de Teshuvá. Entre otras cosas, hay muchos pequeños cambios en el orden de los rezos:
En vez de “El D-s Santo” en estos días decimos “El Rey Santo”. En vez de “Rey que ama rectitud y justicia” decimos “Rey de justicia”.
Hay cuatro adiciones más: “Recuérdanos para la vida, Rey que desea la vida: inscríbenos en el Libro de la Vida, por ti, D-s viviente”, “Quien es como Tú, Padre misericordioso, que recuerda con piedad sus criaturas para la vida”, “Inscribe a todos los hijos de Tu Pacto para una buena vida”, y finalmente “Y en el Libro de la vida, la bendición, la paz y la prosperidad, la salvación, el consuelo y decretos favorables, seamos nosotros y todo Tu pueblo, la Casa de Israel, recordados e inscriptos ante Ti para una vida feliz y para la paz”.
Las palabras que aparecen una y otra vez en estas emocionantes adiciones son rey, vida y misericordia. Estos son la esencia de estos días. Pero no es sólo éste el contenido de las solicitudes. Este mecanismo también hace que quienes ejecutan oralmente la lectura de la oración pare por un momento. Preste atención. Trate de manera diferente. Esté más atento y alerta. Ahora, no estamos reemplazando por completo la formulación del rezo, lo estamos renovando. Quizás ésta es la dirección a tomar en todos estos días de Teshuvá: no solamente el hacer grandes revoluciones, sino más bien prestar atención a lo conocido, hacer entrar pequeños cambios en nuestra rutina.
Que sean inscritos para bien!
















