Sivan Rahav Meir
En la parashá leída esta semana, tanto Abraham, nuestro Patriarca, como Sarah, nuestra Matriarca fallecen, luego de haber vivido una vida llena de actividad y acción.
El Rav Yoel Spitz recordó esta semana algo que él había escuchado en 10mo. grado de parte del Rav Adin Steinsaltz sobre el manejo del tiempo en la vida:
Cierta vez, uno de los estudiantes le preguntó al Rav cómo se supone que la escuela secundaria nos prepara para la vida. Al momento en que las palabras “nos prepara para la vida” fueron dichas una chispa se encendió en los ojos del Rav y él dijo: “Mira, tu pregunta se basa en la suposición común de que la escuela te prepara para la vida. Yo quiero preguntarles: ¿cuándo exactamente comienza esta ‘vida’ para la cual necesitan prepararse?”
Los estudiantes contestaron que quizás al terminar los estudios en la Yeshivá, o cuando se casen o cuando salgan a trabajar. El Rav escuchó y dijo: “Si se quedan sentados y esperan que la vida empiece, no llegaran a vivirla nunca. En cada etapa descubrirán que ustedes quieren solamente terminarla y empezar ya ‘la vida’. Muy pronto se encontrarán con hijos a los cuales ustedes tratarán de prepararlos a ellos para ‘la vida’ y de repente a la edad de 60 años anhelarán a los años 30 y a ‘la vida’ que tenían entonces.
Así que deben reflexionar y entender que no vale la pena esperar a que la vida llegue. La vida es ahora. Todo lo que les sucede – esto es la vida. El ser humano debe vivir cada momento como si este momento, ya sea difícil, hermoso o un poco trivial, fuese la vida.”
El Rav Yoel terminó escribiendo: “En aquel día, sentí como si alguna capa, a través de la cual estaba acostumbrado a ver el mundo, se hubiera desprendido.”
















