Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) han confirmado una serie de ataques aéreos contra instalaciones de almacenamiento de armas y centros de mando utilizados por las Fuerzas Radwan y la Unidad de Municiones de Hezbolá en Al-Qusayr, Siria. Según la inteligencia de las FDI, la Fuerza Aérea israelí llevó a cabo estos ataques para interrumpir las operaciones de Hezbolá en la zona.
En los últimos meses, las FDI han intensificado sus ataques para frenar las transferencias de armas desde Irán a través de Siria hacia las zonas controladas por Hezbolá en el Líbano. La Unidad de Municiones de Hezbolá, que normalmente almacena armas en el Líbano, ha ampliado su base logística a Al-Qusayr, cerca de la frontera sirio-libanesa, lo que permite el contrabando de armas a través de la frontera.
La operación forma parte de una campaña más amplia de las FDI contra la Unidad 4400 de Hezbolá, que gestiona las rutas de contrabando desde Irán a través de Siria y hacia el Líbano. Los recientes ataques de las FDI han tenido como objetivo estos cruces fronterizos, en un intento de detener el flujo de municiones y reducir las amenazas a Israel.
Las FDI acusaron a Hezbolá de ubicar centros de comando en áreas civiles pobladas con el apoyo del gobierno sirio, comprometiendo la seguridad de las poblaciones locales tanto en Siria como en el Líbano.
















