Sivan Rahav Meir
“Hola Sivan, mi nombre es Yejiel, estamos sentados en duelo por el fallecimiento de mi abuela, Sultana bat Jatun, y queremos compartir algo. Quizás tú también tuviste una abuela así:
En el versículo de esta semana, Esaú, el malvado, le dice a Jacob: ‘Tengo mucho’. Ésta es su actitud hacia su riqueza y sus posesiones: tiene y mucho. Jacob, nuestro patriarca responde: ‘Tengo todo’. Es decir, lo tengo todo, no necesito más, y además agrega: ‘Por favor, acepta mi presente’.
Nuestros comentaristas preguntan: ¿Quién tiene más, Jacob o Esaú? Puede ser que Esaú tenga más posesiones, pero está inquieto, constantemente quiere conseguir más. Por otro lado, Jacob puede tener menos, pero siente que lo tiene todo.
Jacob nuestro patriarca sabe que el dinero es el medio y no el fin. Trabaja duro y se gana la vida, pero sabe lo que es más importante y no se confunde: los hijos, la familia, la Tierra de Israel, el pueblo de Israel, la Torá, la bondad. Esto es lo principal, el dinero es sólo la herramienta. Su carrera por el éxito no es por el éxito material.
La abuela Sultana era así. Como Jacob, ella también emigró a la Tierra de Israel, a una cabaña en Beit Shean, y al principio no tenía nada. Con gran esfuerzo, junto con el difunto abuelo Yahya, trabajó sin cesar, crio una familia con orgullo, estableció una sinagoga, tuvo el privilegio de inaugurar un nuevo rollo de la Torá, donó a los necesitados, nunca dejó de ayudar a los demás y de hacer Mitzvot y buenas obras.
Como nieto, lo que la hacía sentir la abuela más feliz del mundo era cuando comía en su casa y estaba satisfecho, y si además dormía un poco y descansaba, entonces, ella se sentía en la cima del mundo.
Puede ser que el mundo avanza a carrera en competitividad, pero la querida abuela Sultana se despertaba cada mañana con el mismo sentir de Jacob, nuestro patriarca: lo tengo todo. Y ella siempre levantaba los ojos al Cielo y decía: Gracias por todo lo que me diste.
Que tengamos el mérito de apreciar esta generación y aprendamos de ella,
Yejiel,
su nieto más querido en el mundo, que ahora entiende que todos sentían lo mismo”.
















