Sivan Rahav Meir
1. ¿Qué encendemos hoy? Hoy viernes, antes del anochecer encendemos primero las velas de Janucá (tres velas además del shamash) y luego las velas de Shabat. El momento posterior al encendido de las velas, tanto las de Janucá como las de Shabat, son considerados momentos de oración y peticiones, y este año hay mucho que pedir.
2. No sólo en Janucá, sino también en la parashá de la semana, parashat Miketz, la luz comienza a brillar: Yosef está en prisión en Egipto, en una situación oscura y difícil. De repente es liberado, resuelve los sueños del faraón y se convierte en un importante ministro del palacio egipcio que salvará a sus hermanos del hambre en el futuro. La dirección de la historia está cambiando para mejor.
3. Los hermanos de Yosef vienen a Egipto en búsqueda de comida en tiempos de hambruna. El instinto humano es enojarse. Yosef los ve y hubiera sido natural que les grite “Soy Yosef, ¿qué me han hecho?”. Pero Yosef se contiene. Construye una prueba donde los hermanos tendrán que demostrar que han cambiado. Así él consigue traer la unidad y la hermandad en la familia, después del conflicto que habían tenido con él.
4. Los comentaristas encuentran una conexión entre la parashá y Janucá – con enfrentar una cultura extranjera. Tanto frente a Egipto como frente a Grecia. El desafío es el mantener la independencia espiritual judía y el orgullo que debemos tener de nuestra identidad, tanto frente a potencias poderosas como frente a culturas “ilustradas” y “avanzadas” que envuelven el mundo. Los griegos en Janucá no querían matarnos. No les molestaba que viviéramos, simplemente no querían que viviéramos como judíos. Con este fin promulgaron decretos contra la identidad y tradición judía. Yosef encendió esta luz de identidad judía en Egipto, los hasmoneos la encendieron en Janucá y estamos intentando, con la ayuda de Di’s, continuarla.
Shabat Shalom y Feliz Janucá.
















