Foto: El jefe del Shin Bet, Ronen Bar, y el primer ministro, Benjamín Netanyahu.(crédito de la foto: Abed Rahim Khatib/Flash90, Canva, Jaim Goldbeg/FLASH90)
El primer ministro, Benjamín Netanyahu, afirmó que Ronen Bar podría haber evitado el 7 de octubre en una declaración el jueves por la noche, antes de votar para poner fin al mandato de Bar como jefe del Shin Bet.
“El gobierno israelí, que está a cargo del Shin Bet, ha perdido toda confianza en Ronen Bar, quien continúa aferrándose a su puesto mientras utiliza cínicamente a las familias de los secuestrados y hace un uso políticamente incorrecto de su cargo para fabricar investigaciones inútiles e infundadas”, dijo el portavoz de Netanyahu, Omer Dostri.
Ronen tuvo la oportunidad de retirarse con honor tras su rotundo fracaso del 7 de octubre, al igual que el Jefe de Gabinete saliente. Pero Ronen Bar prefirió no asistir a la reunión gubernamental que trataba su caso simplemente por miedo a dar respuestas, y sobre todo a una pregunta: ¿Por qué, tras saber del ataque de Hamás muchas horas antes de que ocurriera, no hizo nada ni llamó al Primer Ministro, algo que habría evitado el desastre?
“Si Ronen Bar hubiera desempeñado su papel tal como lo hace actualmente, no habríamos llegado al 7 de octubre”, concluyó Dostri.
















