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Una nueva investigación ha revelado cómo variaciones genéticas específicas determinan la mayor probabilidad de que las personas desarrollen rasgos autistas o psicosis, lo que ofrece nuevas perspectivas sobre las raíces genéticas de los principales trastornos psiquiátricos. Una revisión exhaustiva realizada por científicos de la Universidad de Haifa, publicada en la revista Genomic Psychiatry, muestra que el tipo de alteración genética que causa el síndrome de Prader-Willi (SPW), una enfermedad genética poco común, tiene un impacto significativo en la probabilidad de presentar síntomas psiquiátricos.
Según el estudio, los individuos con una deleción en el cromosoma 15 heredada de su padre son más propensos a comportamientos relacionados con el autismo, mientras que aquellos con dos copias maternas del cromosoma (una condición llamada disomía uniparental materna [mUPD]) tienen un riesgo significativamente mayor de desarrollar psicosis durante la adolescencia o la edad adulta.
Impresión genética: El padre de origen del gen importa
a diferencia de la mayoría de los genes que funcionan independientemente de su progenitor, algunos genes están “improntados”, lo que significa que solo se activan al heredarse de un progenitor específico. En el síndrome de Prader-Willi (SPW), los genes críticos del cromosoma 15 suelen expresarse únicamente en la copia paterna. La ausencia o alteración de este material genético paterno puede provocar un desarrollo cerebral anormal y aumentar el riesgo de enfermedades psiquiátricas, según la naturaleza del defecto genético.
“Este síndrome ofrece una perspectiva excepcional sobre cómo los cambios genéticos precisos pueden moldear el cerebro humano”, afirmó la profesora Shani Stern, autora principal de una nueva revisión. “Los conocimientos que obtengamos aquí podrían ayudarnos a comprender patrones más amplios en la salud mental de la población”.
El síndrome de Prader-Willi (SPW) es un trastorno genético poco común -que se presenta en aproximadamente uno de cada 16.000 a 76.000 nacimientos- y que surge de problemas con la expresión génica en una región específica del cromosoma 15. Este trastorno es especialmente valioso para los investigadores psiquiátricos, ya que sus diferentes formas se asocian con diferentes perfiles de salud mental. Por ejemplo, las personas con una deleción del segmento paterno del cromosoma 15 tienen mayor probabilidad de presentar rasgos asociados con el autismo, mientras que quienes tienen dos copias maternas del cromosoma (una afección conocida como disomía uniparental materna) tienen un mayor riesgo de desarrollar psicosis en etapas posteriores de la vida.
En su revisión exhaustiva, el profesor Stern, del Departamento de Neurobiología de la Universidad de Haifa, y el profesor Ahmed Abu-Akel, de la Facultad de Ciencias Psicológicas, analizaron los hallazgos de decenas de estudios que exploraron cómo estos subtipos genéticos del síndrome de Prader-Willi influyen en los resultados psiquiátricos. Investigaciones previas han demostrado que entre el 12 % y el 40 % de las personas con síndrome de Prader-Willi presentan comportamientos similares al autismo, y entre el 10 % y el 30 % pueden experimentar síntomas psicóticos en la adolescencia o la edad adulta.
La revisión integró investigaciones de múltiples campos (genética molecular, neuroimagen y biología celular) para comprender la relación entre alteraciones genéticas específicas y cambios en la estructura y función cerebral. Los autores se centraron en tres causas genéticas clave del SPW: deleciones paternas, disomía materna y defectos en los mecanismos de impronta que regulan la actividad genética. Examinaron estudios de neuroimagen que mostraron cómo estos diferentes tipos genéticos afectan la estructura y la conectividad cerebral, y también analizaron investigaciones de laboratorio con células madre derivadas de pacientes, las cuales se emplearon para cultivar células nerviosas y estudiar su desarrollo y función en entornos controlados.
Los hallazgos revelan que cada subtipo genético de SPW se asocia con patrones distintos en el cerebro. Las personas con una deleción paterna suelen presentar un volumen reducido en las áreas cerebrales responsables de la regulación del comportamiento y las emociones, como la corteza prefrontal y el cerebelo. Por otro lado, quienes presentan disomía materna tienden a presentar una conectividad anormal en regiones relacionadas con la emoción y la percepción social, patrones similares a los observados en la esquizofrenia.
A nivel celular, la investigación reveló que las neuronas derivadas de células madre de pacientes con SPW presentaban variaciones en la función sináptica, la señalización neuronal y la respuesta a fármacos según la causa genética subyacente. Estas diferencias podrían explicar por qué los síntomas psiquiátricos en el SPW varían tanto y por qué los tratamientos personalizados pueden ser más eficaces que los enfoques genéricos.
“Las diferencias genéticas en el síndrome de Prader-Willi nos brindan un marco biológico para comprender cómo los genes influyen en el desarrollo cerebral y la salud mental”, afirmaron los investigadores. “Pequeñas variaciones en el código genético pueden desencadenar trayectorias de desarrollo y riesgos psiquiátricos muy diferentes”.
Además de ofrecer nuevos conocimientos sobre el síndrome de Prader-Willi, el estudio sugiere que estos hallazgos podrían impulsar una transición más amplia hacia la psiquiatría personalizada, donde los tratamientos se basan en el perfil genético y neurológico específico del paciente. Comprender cómo ciertas mutaciones genéticas alteran la función cerebral podría ayudar a los investigadores a desarrollar herramientas de diagnóstico e intervenciones más precisas, e incluso a anticipar los síntomas psiquiátricos antes de que aparezcan.
“Apenas estamos empezando a comprender cómo la información genética se transforma en la estructura y el comportamiento cerebrales”, afirmó el profesor Stern. “El síndrome de Prader-Willi nos brinda una oportunidad única para mapear esa transformación y, con ella, la posibilidad de replantear nuestra forma de abordar las enfermedades mentales”.















