Sivan Rahav Meir
Un grupo de estudiantes de enfermería me envió el siguiente texto, el cual también compartieron esta mañana con sus compañeras de estudios:
“¡Parashat Shemot es nuestra Parashá!
Es la Parashá de las parteras, la de las enfermeras, la de los profesionales de la enfermería y del cuidado médico.
La redención comienza a partir de Shifrá y Puá, dos parteras, que nos enseñan tanto sobre:
La entrega total para salvar vidas. En la Parashá, las parteras reciben la orden del faraón de matar a los bebés judíos. Pero ¿qué hacen en la práctica? ‘Y dejaron con vida a los niños’. Se niegan a obedecer al faraón y salvan a los bebés.
La conexión interior. La fuente de valentía y la determinación de las parteras fue su conexión interior con Di’s: ‘Y sucedió que las parteras temieron a Di’s’.
El profesionalismo y humanidad. ¿Cuál era el enfoque médico-asistencial de las parteras? Se llamaban Shifrá y Puá, y sus nombres reflejan su esencia. Rashi explica:
Shifrá. Embellecía al bebé, lo limpiaba, lo cuidaba y velaba por su salud.
Puá. Arrullaba, cantaba y le hablaba al bebé, lo consolaba y lo calmaba.
En la Parashá vemos, ante todo, que Shifrá y Puá trabajaban juntas. Para una atención profesional se necesita un equipo. Pero ellas no actuaban sólo según el protocolo: sonreían, tranquilizaban, consolaban. En una realidad oscura de esclavitud y maldad, Shifrá y Puá fueron luz.
Que tengamos todas, con la ayuda de Di’s, éxito en los estudios, y que merezcamos ser enfermeras en Israel como Shifrá y Puá: entregadas, conectadas, profesionales y humanas”.
¡Amén! Y en nombre de muchos, les damos a ustedes también un gran agradecimiento.
















