Comer picante es parte de muchas culturas del mundo. A pesar del ardor, la gente disfruta de la comida picante, incluso muy picante.
¿Pero por qué es eso?
El picante no es un sabor. Es un error común pensar que el picante es un sabor, como dulce, salado, amargo o ácido.
El toque picante de los pimientos proviene de la capsaicina.
Los chiles rojos son particularmente ricos en vitamina C y betacaroteno, que se convierte en vitamina A en el organismo. Son una excelente fuente de vitaminas del complejo B, potasio, magnesio y hierro, que ayudan a fortalecer el sistema inmunitario.
Por supuesto, mantener una dieta saludable es clave para perder peso, pero los pimientos picantes pueden ayudar a perder peso: la capsaicina aumenta los niveles de energía, mejora la oxidación de las grasas y acelera el metabolismo al aumentar la frecuencia cardíaca y la temperatura corporal.
Comer chiles picantes puede ayudar con la inflamación respiratoria, la sinusitis y los resfriados. La capsaicina promueve el flujo de fluidos en las vías respiratorias, diluyendo la mucosidad y facilitando su eliminación.
Los alimentos picantes pueden ayudar a combatir la bacteria Helicobacter pylori y otros parásitos del sistema digestivo. Previenen la producción de ácido, aumentan el flujo sanguíneo al estómago y estimulan la producción de células mucosas gástricas para fortalecer el sistema digestivo.
Para aquellos con inflamación intestinal, enfermedad celíaca, úlceras, reflujo o acidez estomacal debido al debilitamiento de los músculos esofágicos: es mejor evitar la comida picante, ya que puede agravar los síntomas e irritar el revestimiento del estómago.
Los chiles picantes poseen propiedades antioxidantes y antiinflamatorias, lo que ayuda al cuerpo a combatir infecciones y prevenir enfermedades. Algunos estudios sugieren que el consumo de alimentos picantes puede fortalecer el sistema inmunitario y ayudar a tratar enfermedades autoinmunes (afecciones en las que el cuerpo se ataca a sí mismo).
El calor corporal generado por la comida picante mejora el flujo sanguíneo y ayuda a eliminar el colesterol malo. También se ha relacionado con una menor incidencia de diabetes tipo 2 y enfermedades cardiovasculares.
Un beneficio clave de la comida picante es que mejora el estado de ánimo. En respuesta al calor y la incomodidad en la lengua, el cerebro libera hormonas que inducen una sensación positiva y agradable, una forma de contrarrestar el dolor.
Sin embargo, el consumo excesivo de picante puede dañar las papilas gustativas. Es importante consumirlo con moderación.
*Zohara Sharvit es una naturópata ND especializada en iridología, con amplia experiencia
(Hidabroot)
















