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¿Puedes hablar con los muertos?: La clara respuesta de la Torá

¿Puedes hablar con los muertos?: La clara respuesta de la Torá

Gilad Shmueli

La Torá prohíbe claramente cualquier intento de comunicarse con los muertos. Como se indica: “No se hallará entre vosotros quien consulte a un difunto o a un difunto, ni quien busque a los muertos; porque cualquiera que hace estas cosas es abominación para el Señor” (Debarim 18:10-12).

El Rambam explica esta prohibición en términos prácticos. Quien “busca a los muertos” es aquel que realiza acciones destinadas a invocar a una persona fallecida, como ayunar y dormir en un cementerio para que el difunto aparezca en sueños, o realizar rituales específicos para intentar recibir un mensaje. En todas sus formas, cualquier intento de comunicarse con los muertos está prohibido (Hiljot Avodah Zarah 11:13).

Prácticas como las sesiones espiritistas o los intentos de comunicación con espíritus se presentan a veces como prueba de que el alma sigue existiendo después de la muerte. Sin embargo, la Torá deja claro que, aunque tales fenómenos parezcan reales, no están permitidos y no deben practicarse.

La historia del rey Saúl y el profeta Samuel

Un ejemplo impactante se encuentra en los Profetas. El rey Saúl se enfrentaba a una inminente guerra con los filisteos y estaba lleno de temor. Al no recibir guía a través del Urim y el Tumim, recurrió a una médium y le pidió que le recordara al profeta Samuel, quien ya había fallecido.

Cuando el alma de Samuel apareció, respondió con angustia: “¿Por qué me has perturbado haciéndome subir?” (1 Samuel 28:15).

Esta reacción nos enseña una idea importante. Tras abandonar este mundo, el alma reside en un lugar de descanso espiritual superior. El regreso al mundo físico no es un acto neutral; provoca incomodidad y perturbación.

Al principio, Samuel pensó que lo llamaban al juicio celestial. Cuando se dio cuenta de que era Saúl, sintió dolor. Aun así, respondió a la pregunta de Saúl. Predijo que Saúl perdería la batalla y reveló que Saúl y sus hijos pronto morirían y se unirían a él en el Mundo de Arriba. También indicó que el arrepentimiento de Saúl había sido aceptado.

En efecto, al día siguiente, Saúl y sus hijos murieron en batalla, tal como Samuel había dicho (1 Samuel 28:18-19).

Relatos adicionales en nuestra tradición

El Talmud relata que Onkelos, antes de su conversión, mencionó figuras como Tito, quien destruyó el Templo, y Balaam. Estos relatos demuestran, además, que la comunicación con los muertos se describe en nuestras fuentes, pero siempre dentro de un marco que resalta su gravedad y su prohibición.

Afirmaciones de comunicación con los muertos

En tiempos más recientes, han surgido personas que afirman investigar o experimentar la comunicación con los muertos. Una de ellas, Arthur Findlay, escribió sobre lo que él consideraba evidencia de voces que hablaban sin un cuerpo físico, presentándolo como prueba de la vida después de la muerte.

A pesar de tales afirmaciones, la perspectiva de la Torá permanece inalterable. Aunque algo parezca convincente, no lo hace permisible. No todo lo que parece real o impresionante debe perseguirse.

La perspectiva de la Torá

La existencia del alma y su continuidad tras la muerte en este mundo es una creencia fundamental en el judaísmo. Sin embargo, no debemos buscar a los muertos ni intentar salvar esa separación por nuestra cuenta.

En cambio, se nos guía a vivir con fe, a confiar en Hashem y a centrarnos en la vida que se nos ha dado aquí. La frontera entre este mundo y el más allá existe por una razón, y respetar esa frontera forma parte de nuestro camino espiritual.

Al mantener esta perspectiva, nos protegemos y permanecemos alineados con los valores y la guía de la Torá.

(Hidabroot)

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