Foto: Un buque cisterna permanece anclado en el estrecho de Ormuz, frente a la costa de la isla de Qeshm, Irán, el 18 de abril de 2026. (Foto AP/Asghar Besharati)
El presidente Donald Trump indicó que está a favor de mantener cerrado el estrecho de Ormuz, argumentando que su reapertura permitiría a Irán obtener grandes beneficios del paso de barcos por esa vía marítima crucial.
“Quieren que esté abierto para poder ganar 500 millones de dólares al día”, escribió Trump, afirmando que Irán está presionando para obtener acceso principalmente para generar ingresos.
“Sólo dicen que quieren que lo cierre porque lo tengo totalmente BLOQUEADO (¡CERRADO!). Simplemente quieren salvar las apariencias”, añadió.
Trump sugirió que aceptar la reapertura del estrecho debilitaría la posición de Estados Unidos en las negociaciones, advirtiendo que “nunca podrá haber un acuerdo con Irán” en tales condiciones.
Estas declaraciones parecen ir más allá de la postura anterior del Pentágono, que describía las acciones estadounidenses como dirigidas contra buques vinculados a Irán, en lugar de imponer un cierre total de la ruta marítima estratégica.
Trump no abordó el posible impacto económico mundial de mantener cerrado el estrecho, una medida que podría afectar significativamente a los mercados petroleros internacionales y al comercio.
















