Según informó la radio del ejército el martes por la mañana, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) están construyendo una fábrica que fabricará drones suicidas explosivos (drones FPV) para su uso en todos los frentes de guerra de Israel.
El objetivo de las nuevas instalaciones es industrializar y ampliar significativamente el arsenal de drones suicidas de las FDI, basándose en una producción totalmente israelí que sustituirá a la actual, que se basa en parte en componentes procedentes de China.
Hasta ahora, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) adquirían drones FPV de una empresa israelí, algunos de cuyos productos se fabrican en China, a un costo de miles de séqueles por dron. La nueva iniciativa busca que el proceso de producción sea completamente israelí, dentro de la Dirección de Tecnología y Logística de las FDI.
Se prevé que unos 200 soldados jaredíes presten servicio en las instalaciones tras someterse a un programa preparatorio tecnológico específico que los capacitará como técnicos y ensambladores de drones.
Según el informe, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) consideran esta medida como una solución tanto a una necesidad operativa urgente como a la integración eficiente de los ultraortodoxos en el servicio de las FDI.
Según las estimaciones de las FDI, la fábrica comenzará a suministrar al ejército grandes cantidades de drones apenas dos meses después de su puesta en marcha: miles al mes inicialmente, y finalmente decenas de miles al mes.
Los drones FPV son drones suicidas utilizados para ataques ofensivos, pero también pueden emplearse defensivamente, haciendo explotar un dron enemigo. Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) también están desarrollando esta capacidad y ya han demostrado su uso operativo en el campo de batalla, aunque las autoridades afirman que aún no se está desplegando a una escala suficiente para proteger a los soldados de los drones explosivos de Hezbolá.
















