Días después de que cuatro niños pequeños fueran llevados de urgencia a la sala de emergencias del Centro Médico Hadassah Ein Kerem con somnolencia y debilidad, y se encontraran rastros de sedantes en su sangre, el Ministerio de Salud de Israel anunció el miércoles que las pruebas de laboratorio confirmaron la presencia de sustancias sedantes en la comida para bebés que los niños habían consumido antes de enfermar.
Los análisis detectaron las sustancias farmacéuticas clonazepam (comercializada como Klonopin) y lorazepam (comercializada como Lorivan) en frascos de puré de frutas Prinok para bebés, vendidos en dos sucursales de la cadena de supermercados Zol U’Begadol en Rejov Yaffo, Jerusalem. Ambos medicamentos son sedantes de la familia de las benzodiazepinas y están destinados al uso en adultos.
Tras conocerse los resultados, el Ministerio de Salud ordenó el cierre inmediato de las dos tiendas donde se adquirieron los productos: la sucursal de Majané en Rejov Yaffo 113 y la de Rejov Yaffo 214 en Jerusalén. La policía también ha abierto una investigación sobre el incidente y, según un informe del Canal 12, el Shin Bet (Servicio de Seguridad Interna) participa en la misma.
El Ministerio ha advertido a los consumidores que no utilicen los productos adquiridos en las dos tiendas Zol B’Gadol de Rejov Yaffo. Asimismo, desaconseja el consumo de productos que no se hayan vendido en su embalaje original, productos con color, aspecto u olor inusuales, o productos cuyo mecanismo de sellado al vacío no funcione correctamente.
Por el momento, el Ministerio de Salud no ha ordenado el retiro a nivel nacional de todos los productos de alimentación infantil Prinok, argumentando que no se encontraron indicios de defectos de fabricación, fallas en la producción ni contaminación en la planta de producción. Todas las pruebas realizadas a los productos provenientes de los importadores resultaron normales. Por lo tanto, los investigadores están analizando la posibilidad de que las sustancias se hayan introducido en los productos posteriormente.
Los cuatro niños que fueron hospitalizados —dos parejas de hermanos, de uno y tres años— fueron dados de alta del Hadassah Ein Kerem al día siguiente de su ingreso y, según los informes, se encuentran en buen estado.
El Dr. Itai Marmur, pediatra de Maccabi Healthcare Services, declaró a Ynet: “Cuando un niño pequeño se expone a pequeñas cantidades de benzodiazepinas, los síntomas pueden incluir somnolencia, disminución del estado de alerta o apatía, debilidad muscular, disminución de la coordinación y, en ocasiones, depresión respiratoria leve o estreñimiento. En la mayoría de los casos, estos efectos son temporales y desaparecen en pocas horas, pero cualquier niño que presente estos síntomas debe recibir evaluación y seguimiento médico. En cuanto a las consecuencias a largo plazo, generalmente no hay motivo de preocupación cuando la exposición es un evento único”.
El Ministerio de Salud insta a los padres cuyos hijos consumieron el producto a estar atentos a síntomas como somnolencia, fatiga o dificultad para hablar. Se recomienda a los padres cuyos hijos presenten dichos síntomas que se comuniquen con su pediatra y con la línea directa del Ministerio de Salud (*5400) para informar sobre la posible relación con el producto.
















