El ayuno del 17 de Tamuz marca el inicio de las Tres Semanas, un período de duelo por la destrucción del Beit HaMikdash y otras tragedias que azotaron al pueblo judío. Este día se observa como un ayuno público y sirve como tiempo para la reflexión, el arrepentimiento (teshuvá) y el despertar espiritual.
¿Por qué ayunamos el 17 de Tamuz? La Mishná enumera cinco sucesos trágicos que ocurrieron en esta fecha, cada uno de los cuales contribuyó a que se designe como día de duelo e introspección.
- Las Tablas de la Alianza se hicieron añicos.
- La ofrenda diaria de Tamid cesó.
- Las murallas de Jerusalén fueron derribadas antes de la destrucción del Segundo Templo.
- El malvado Apostomos quemó un rollo de la Torá.
- Se colocó un ídolo en el Santuario del Beit HaMikdash.
Debido a estos acontecimientos, el pueblo judío observa un día de ayuno para despertar sus corazones a la teshuvá (arrepentimiento). El propósito del ayuno no es simplemente recordar el pasado, sino reflexionar sobre nuestras acciones y fortalecer nuestra conexión con Hashem (Di’s). Al recordar los pecados que llevaron a estas tragedias, nos sentimos inspirados a mejorar nuestra conducta y regresar a nuestro Padre Celestial.
¿Quién está obligado a ayunar?
Todo varón judío a partir de los 13 años y toda mujer judía a partir de los 12 años están obligados a ayunar.
Nuestros sabios enseñaron:
“Quien llore por Jerusalem merecerá verla reconstruida.”
¿Cuándo empieza y cuándo termina el ayuno?
El ayuno comienza al amanecer y termina al anochecer.
Dado que los horarios varían según la ubicación, todos deben consultar el calendario judío local para conocer la hora exacta de inicio y finalización.
Comer antes del amanecer
Quien desee despertarse antes del amanecer para comer o beber debe establecer una condición antes de acostarse, indicando lo siguiente:
“Tengo intención de despertarme y comer antes del amanecer.”
Si no se impone esa condición, uno no puede comer después de despertarse.
¿Qué está prohibido en este ayuno?
A diferencia de Yom Kippur y Tishá BeAv, el ayuno del 17 de Tamuz sólo prohíbe comer y beber.
Se permiten lavarse, bañarse, aplicarse lociones y otras actividades.
Respecto al cepillado dental, es preferible evitarlo si es posible. Sin embargo, según la ley, está permitido. Se debe tener cuidado de no introducir grandes cantidades de agua en la boca de una sola vez y evitar tragarla.
¿Quiénes están exentos del ayuno?
Existe un principio fundamental en la halajá: los sabios promulgaron sus decretos para las personas sanas, no para las enfermas.
Dado que el ayuno del 17 de Tamuz es un ayuno rabínico, una persona enferma está exenta, incluso cuando no existe peligro para su vida.
También están exentos los siguientes:
- Mujeres embarazadas
- Madres lactantes
- Mujeres que aún se encuentran físicamente debilitadas después del parto.
- Personas mayores cuya salud puede verse afectada por el ayuno.
- Niños menores de la edad de obligación de cumplir con la mitzvá
Cualquier persona con una afección médica debe consultar con una autoridad rabínica competente y un profesional de la salud sobre su situación específica.
Una reflexión sobre la Parashá Pinjás
La Torá dice:
Rubén, el primogénito de Israel. Los hijos de Rubén: de Hanoj, la familia de los hanoquitas; de Pallu, la familia de los paluitas; de Hezrón, la familia de los hezronitas; de Carmi, la familia de los carmitas.
Muchos comentaristas señalan que estos nombres encierran una poderosa lección.
Rubén era el primogénito de Yaakov Abinu, pero perdió ciertos privilegios propios de los primogénitos debido a sus acciones. Antes de su muerte, Yaakov lo reprendió, diciéndole:
“Tan inestable como el agua, no podrás permanecer en la cima.”
Aunque Rubén actuó con buenas intenciones, se involucró en asuntos que escapaban a su comprensión. A través de los nombres de sus hijos, podemos percibir un mensaje de crecimiento personal y humildad.
Hanoj alude a la educación, la autoformación y el autodesarrollo.
Pallu insinúa el reconocimiento de que existen asuntos que escapan a la comprensión humana.
¿Cómo desarrolla una persona esa perspectiva?
A través de Hezron y Carmi, que aluden a los patios y viñedos de Hashem, los batei midrash y los lugares de estudio de la Torá.
El mensaje es claro: en lugar de preocuparnos por asuntos que escapan a nuestro control, debemos centrarnos en mejorarnos a nosotros mismos a través de la Torá y el crecimiento espiritual.
















