Sivan Rahav Meir
1-El 5 del mes de Av se conmemoró el aniversario del fallecimiento del santo Arizal, Rabí Itzjak Luria Ashkenazi, quien murió hace 454 años, a la edad de 38 años. Fue uno de los más grandes maestros de la Cábala, dedicado al estudio de la dimensión mística de la Torá, y ejerció una profunda influencia en el mundo de la Cábala y del jasidismo. Muchas personas encendieron hoy una vela en su memoria, estudiaron sus enseñanzas y visitaron su tumba en la ciudad de Tzfat (Safed).
2-Él explicaba que todo lo que logró comprender, aprender y alcanzar espiritualmente fue gracias a la alegría con la que cumplía los mandamientos. Es decir, no observaba las mitzvot, los mandamientos sólo porque era una obligación, sino que lo hacía con entusiasmo y con la alegría de conectarse con la luz infinita de Di’s. Es así como una persona avanza espiritualmente.
3-Sus discípulos contaban que él podía recibir ayuda del Cielo para interpretar el Libro del Zohar, la obra fundamental de la tradición mística judía escrita por Rabí Shimón bar Yojai. Sin embargo, él les decía que prefería otro camino: estudiar con esfuerzo y dedicación, alcanzando un nivel elevado mediante el trabajo personal.
4-Vivió en Tzfat por solo dos años. Sin embargo, en ese breve período produjo una revolución espiritual cuya influencia continúa hasta nuestros días. He aquí un pequeño ejemplo: los viernes al atardecer solía salir con sus compañeros a los campos vestidos con ropa de Shabat, para recibir el Shabat con alegría. Esta tradición tuvo una gran influencia en la forma en que hoy se le da la bienvenida al Shabat.
5-En el Sidur (libro de oraciones) con el que rezaba, añadió numerosas meditaciones y conceptos espirituales profundos. Pero hay una frase sencilla que todos podemos comprender y que también aparece grabada en su lápida. Pedía que, antes de comenzar la oración de la mañana, cada persona dijera:
“Acepto sobre mí el cumplimiento del mandamiento positivo de: ‘Amarás a tu prójimo como a ti mismo’.”
En su memoria.
















