Los servicios de seguridad israelíes se están preparando para la posibilidad de que Irán intensifique sus esfuerzos para atacar a israelíes y comunidades judías en el extranjero durante las próximas festividades, con especial preocupación por un ataque significativo llevado a cabo mediante la cooperación entre la Fuerza Quds de Irán y Hamás en el extranjero.
La preocupación se ha intensificado debido a lo que los funcionarios de seguridad describen como una “coincidencia de fechas”: el Tishrei Yomim Tovim coincide con el tercer aniversario de la masacre del 7 de octubre. Las autoridades israelíes creen que Irán y Hamás podrían ver este período como una oportunidad para atacar objetivos israelíes fuera de Eretz Israel.
La principal preocupación radica en la posibilidad de que la Fuerza Quds y Hamás colaboren en el extranjero. Los responsables de seguridad temen que un ataque significativo permita a Irán redirigir su respuesta a otro ámbito y generar un impacto mayor que en ataques anteriores. El ministro de Defensa, Israel Katz, también ha insinuado su preocupación por el aumento de los intentos de ambos grupos por cooperar contra objetivos israelíes.
El ataque del miércoles contra Aqaba también ha generado preocupación en Israel. Los servicios de seguridad consideran el incidente como una acción deliberada destinada a demostrar la capacidad de Irán para alcanzar la zona y lo interpretan como una señal de la creciente audacia iraní.
En un contexto de crecientes tensiones de seguridad, se espera que el gobierno prorrogue el domingo la declaración de situación especial en territorio israelí hasta el 23 de septiembre. Las autoridades israelíes creen que, dependiendo de la evolución de la situación y de las evaluaciones de seguridad actualizadas, la declaración podría prorrogarse una vez más.
















