La administración Trump ha comenzado a elaborar una estrategia integral para Oriente Medio para el período posterior a la guerra con Irán, centrada en la creación de una coalición regional para contener a Teherán y, al mismo tiempo, ampliar la normalización de las relaciones entre Israel y sus vecinos árabes.
El plan, que aún se encuentra en sus primeras etapas, pretende definir la política estadounidense en la región durante los dos últimos años del mandato del presidente Trump. Según informa Axios, la planificación ya está en marcha tanto entre altos funcionarios de la administración como a nivel interinstitucional. El presidente Trump celebró dos reuniones con sus principales asesores en las últimas semanas para debatir la iniciativa y considerar posibles elementos de la estrategia. Trump también ha manifestado en privado su intención de trabajar en “algo mucho más ambicioso” en Oriente Medio una vez que termine la guerra con Irán.
Entre las principales ideas que se están debatiendo se encuentra la creación de una alianza regional de aliados de Estados Unidos para contener a Irán, con Washington como garante. Los funcionarios también están considerando un esfuerzo integral para mitigar las consecuencias regionales de los ataques del 7 de octubre, lo que incluye impulsar la siguiente fase del plan del presidente Trump para Gaza, alcanzar un acuerdo de seguridad entre Israel y Siria, e implementar el acuerdo vigente entre Israel y Líbano.
Un tercer componente importante se centraría en ampliar los Acuerdos de Abraham, incluyendo un esfuerzo por lograr la normalización de las relaciones entre Israel y Arabia Saudita. El gobierno espera que el gobierno israelí que surja tras las elecciones del 27 de octubre esté dispuesto a cooperar con la estrategia, aunque algunos funcionarios estadounidenses afirman que el presidente Trump tiene la intención de seguir adelante independientemente del resultado electoral, incluso en caso de un estancamiento político.
Se prevé que la estrategia tarde varias semanas más en desarrollarse. Una fuente informada sobre las conversaciones indicó que la administración está intentando integrar una amplia gama de cuestiones regionales en un marco único de posguerra, aunque aún no está claro si todos los aliados de Estados Unidos en Oriente Medio respaldarán finalmente el plan. Las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos, previstas para noviembre, también influyen en la planificación de la administración.
















