Tras el anuncio de medidas de represalia contra el Reino Unido, Israel se prepara para anunciar sanciones recíprocas y otras medidas contra Francia y otros países que también han impuesto sanciones por actividades en Judea y Samaria, según informó Kan News.
Funcionarios familiarizados con las conversaciones indicaron que Israel está considerando tomar medidas contra Francia y otros países, empleando un formato similar al de su respuesta al Reino Unido. Como parte de esa respuesta, Israel decidió suspender las actividades del contingente británico en el centro de monitoreo de Gaza en Kiryat Gat y ordenó el cierre del consulado británico en Jerusalén.
El Ministerio de Asuntos Exteriores también decidió prohibir la entrada a Israel a 12 figuras públicas y ciudadanos británicos por su presunta participación en actividades antisemitas y antiisraelíes. Entre los sancionados se encuentran personas que niegan el derecho de Israel a existir.
Sa’ar afirmó que la medida del Partido Laborista era “especialmente absurda” a la luz de la Declaración Balfour, en la que el gobierno británico reconoció formalmente el derecho del pueblo judío a establecer un hogar nacional en la Tierra de Israel, incluyendo Judea y Samaria.
Sa’ar también calificó la decisión británica como “un intento flagrante e inaceptable de un gobierno extranjero de interferir durante un período electoral”, y añadió: “No regresamos a nuestra tierra después de 2000 años sólo para perderla a manos de yihadistas islamistas. Los palestinos también se verán directamente perjudicados por estas medidas”.
Los funcionarios británicos calificaron la reacción de Israel de “excesiva”, argumentando que “ésta no es una acción dirigida contra el Estado de Israel, sino una respuesta a los extremistas y la violencia”.
















