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Shabat Shalom Semanal Parashat Vayeirá

Shabat Shalom Semanal Parashat Vayeirá

Rab Itzjak Zweig

Vayeirá (Bereshit 18-22)

¡Buenos días! Este jueves 29 de octubre (18 de Jeshván de 5787 en el calendario hebreo) se conmemora el séptimo Yahrzeit (término yiddish que significa “época del año”, pero que se refiere al aniversario de la muerte) de nuestro querido fundador, amigo y mentor, el rabino Kalman Packouz, de bendita memoria.

El rabino Packouz fue una persona extraordinaria; un hombre cuya vida entera giró en torno a ayudar a los necesitados. Su amor por los demás, quizás, sólo era superado por su amor por Di’s. De hecho, unió estas dos pasiones al dedicar su vida a guiar a los hijos descarriados de Di’s de regreso a sus raíces espirituales.

Fue esta vocación la que despertó su mente brillantemente creativa para innovar en muchos proyectos, incluido este boletín semanal que comenzó en 1991 con un puñado de destinatarios de fax y que hoy llega a varios cientos de miles de personas en todo el mundo.

También impulsó la primera transmisión en directo las 24 horas del día desde el Muro de los Lamentos en Jerusalem, para que la gente pudiera conectarse con el lugar más sagrado del judaísmo cuando quisiera y desde cualquier lugar del mundo.

Sus días transcurrían entre actos de caridad, como visitar a personas en el hospital y ayudar a los necesitados. Recuerdo cómo, entre risas, contaba que la noche anterior había ido a visitar a unos pacientes al hospital con uno de sus hijos, y que, al entrar, un paciente lo confundió con un camillero y le entregó su orinal sucio.

Para asombro de su hijo, llevó diligentemente la bacinilla al baño, la vació y la limpió, y sin decir palabra se la devolvió al paciente. Luego salió de la habitación. Al ver la expresión de preocupación en el rostro de su hijo, le explicó que acudía al hospital para ver qué necesitaban los pacientes y cómo podía serles útil, y que eso era precisamente lo que ese paciente necesitaba en ese momento. Añadió: “Nos fuimos porque no quería avergonzar al paciente revelando que acababa de pedirle a un rabino que le vaciara la bacinilla”.

El rabino Packouz era de esas personas que siempre sentían estar en presencia del Todopoderoso. Según el Talmud (Shabat 133b), el nivel más elevado de servicio al Todopoderoso es llegar a ser semejante a Di’s. Así como Di’s está lleno de gracia y compasión, nosotros también debemos estarlo. Esto se asemeja a la observación del autor Charles Caleb Colton: “La imitación es la forma más sincera de halago”. En otras palabras, imitamos aquello que admiramos.

En la porción de la Torá de esta semana encontramos que Di’s mismo vino a visitar a Abraham, y los sabios explican que el Todopoderoso estaba realizando “bikkur jolim – visitando a los enfermos” (ver Sotah 14a).

En la porción de la Torá de esta semana encontramos que Di’s mismo vino a visitar a Abraham, y los sabios explican que el Todopoderoso estaba realizando “bikkur jolim – visitando a los enfermos” (ver Sotah 14a).

La porción de la Torá de esta semana comienza con la visita del Todopoderoso a Abraham después de su dolorosa circuncisión. Di’s vio que, aunque Abraham sufría físicamente, le dolía aún más el hecho de que no hubiera viajeros en el camino a quienes ofrecer hospitalidad, lo cual se conoce como la mitzvá de Hajnasat Orjim (invitar a los huéspedes a casa).

Así, Di’s llamó a tres “hombres” para que visitaran a Abraham. El gran comentarista bíblico conocido como Rashi (18:2) nos informa que estos “hombres” eran en realidad ángeles y que cada uno tenía una tarea específica. Según el Talmud (Bava Metzia 86b), el ángel Miguel vino a anunciar a Sará que iba a dar a luz; Gabriel vino a destruir la malvada ciudad de Sodoma; y Rafael vino a curar a Abraham de su circuncisión.

Esto resulta un tanto extraño. Después de todo, el Todopoderoso mismo visitó a Abraham para realizarle el ritual de curación. Aparentemente, éste sería el nivel más alto de atención médica que uno podría esperar. ¿Qué posible razón habría para enviar también al ángel Rafael a curar a Abraham?

Uno de los aspectos más subestimados de la recuperación tras cualquier tipo de traumatismo físico es la recuperación del estado emocional del paciente. La investigación clínica ha demostrado que la atención psicológica puede favorecer la recuperación física, y numerosos estudios evidencian mejoras en la cicatrización de heridas y en los resultados postoperatorios. En otras palabras, la recuperación física se ve enormemente favorecida por el estado emocional del paciente y una actitud positiva.

La curación tiene dos aspectos: 1) recuperarse del trauma físico y controlar el dolor, y 2) restablecer el estado emocional del paciente, afectado negativamente por una disminución de su autoestima. Sin duda, este último aspecto se ve agravado por el entorno médico actual, donde la mayoría de los pacientes son tratados como objetos o, peor aún, como un experimento científico. Las humillaciones que sufren en ese entorno (batas de hospital, orinales, cortinas separadoras, etc.) tienen un fuerte impacto negativo en su estado emocional debido a la profunda merma que provocan en su autoestima.

Di’s no visitó a Abraham para sanar su cuerpo ni para aliviar su dolor. Después de todo, ése era el papel del ángel Rafael. Más bien, Di’s vino a visitar a Abraham para restaurar su autoestima. Si Di’s te visita, entonces eres alguien muy importante.

La presencia de Di’s transmitió algo profundamente personal: Tú importas. Eres precioso para Mí y tienes un papel importante en Mi plan. Esa certeza fue una forma de sanación. Saber que uno importa renueva el deseo de recuperarse, y esa fortaleza emocional ayuda enormemente a acelerar el proceso de sanación.

Este es el verdadero sentido de bikkur jolim y, lamentablemente, a menudo se pasa por alto. Con demasiada frecuencia, cuando visitamos a alguien enfermo, la visita se realiza de forma superficial; es decir, la persona que visita conversa brevemente y luego comienza a ignorar al paciente. Puede que esté en la habitación, pero está viendo la televisión, hablando con otros visitantes o respondiendo llamadas, mensajes de texto y correos electrónicos. No está realmente presente y no demuestra que el paciente le importe.

Esto me recuerda al siguiente chiste. Un hombre visita a un amigo en el hospital y se sienta en la silla junto a su cama. Empieza a quejarse del tráfico que encontró en el camino y de los políticos locales que no hacen nada al respecto. Esto, por supuesto, lo lleva a pontificar sobre la política en general y la inutilidad del Congreso. Luego, de repente e inexplicablemente, empieza a enumerar una letanía de problemas con su contratista y la reforma de la cocina, que está costando el triple de lo que debería.

Pasa una hora. Finalmente, el paciente cierra los ojos. —Oh —dice el visitante—, debe estar cansado. ¿Me voy? —No, no —susurra el paciente—. Por favor, quédese. —¿Está seguro?

“Sí. Quiero que esperes a que llegue el médico. Ojalá vea cuánto sufro y me recete algo mucho más fuerte para controlar el dolor.”

Se nos instruye a seguir el ejemplo del Todopoderoso de bikkur jolim. Debemos asegurarnos de que el paciente se sienta valorado y comprenda que nuestra visita se centra en él; transmitirle que nos preocupamos por él y que es importante para nosotros. En definitiva, nuestra labor como visitantes es restaurar la autoestima del paciente. Sólo así seguimos los preceptos del Todopoderoso y participamos activamente en el proceso de sanación.

Esta preocupación por el bienestar de los demás fue el sello distintivo de la vida del rabino Packouz. Era una de las personas más amables y generosas que uno pudiera conocer. Cuando me preguntó con tanta delicadeza si continuaría con su labor de toda la vida, la de producir el Shabbat Shalom, no tenía ni idea del regalo que me estaba haciendo, y le estoy eternamente agradecido por la oportunidad. Me resulta casi increíble pensar que estoy a punto de cumplir siete años con la columna semanal; el tiempo ha pasado volando.

Para su eterno mérito, el Shabbat Shalom Fax of Life ha seguido creciendo a pasos agigantados, llegando a unas 300 000 personas en todo el mundo cada semana. Ahora también está disponible en portugués, español y francés. Que sea la voluntad del Todopoderoso que, por el mérito de los millones a quienes inspiró durante su vida y a través de su legado, su alma pura y santa encuentre en este logro una fuente de satisfacción eterna.

Insto a todos los que se benefician del Shabat Shalom Fax de la Vida a dedicar el 18 de Jeshván a hacer algo especial por los demás. Mi querido amigo, de bendita memoria, amaba a la gente en general, y especialmente a sus hermanos judíos. Cualquier cosa que hagan por los demás será un recuerdo de su alma santa y honrará la forma en que vivió su vida. Su nombre hebreo era Rabino Kalman Moshe ben Reuven Avigdor. Que su memoria sea una bendición para todos nosotros. Amén.

Porción semanal de la Torá

Vayeirá, Génesis 18:1 – 22:24

Al tercer día de su circuncisión (brit milá), Abraham se sienta fuera de su tienda buscando huéspedes a quienes ofrecerles hospitalidad. Mientras conversa con Di’s, ve a tres visitantes (en realidad, ángeles de Di’s). Abraham interrumpe su conversación con Di’s para invitarlos a comer. Uno de los ángeles le informa que, dentro de un año, su esposa Sará dará a luz a un hijo, Isaac (Itzjak).

Di’s le dice a Abraham que destruirá Sodoma debido a su maldad absoluta (la ciudad es el origen de la palabra sodomía). Abraham le ruega a Di’s que perdone a Sodoma si encuentra allí a diez personas justas. Abraham pierde por falta de quórum. Lot (sobrino de Abraham) escapa de la destrucción con sus dos hijas.

Otros acontecimientos: Abimélej, rey de los filisteos, desea casarse con Sará (esposa de Abraham); el nacimiento de Isaac; la expulsión de Agar (concubina de Abraham) e Ismael. Abimélej y Abraham firman un tratado en Beerseba. Abraham recibe la orden de llevar a su hijo Isaac en sacrificio “sobre una de las montañas” (Akeidat Itzjak). Finalmente, se anuncia el nacimiento de Rebeca (Rivka), la futura esposa de Isaac.

¿Quieres saber la recompensa por obedecer el mandato del Todopoderoso? Esto fue lo que el Todopoderoso le dijo a Abraham: “[…] Ciertamente te bendeciré y multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo y como la arena de la orilla del mar; y tu descendencia heredará la puerta de su enemigo. Y todas las naciones de la tierra serán bendecidas por medio de tu descendencia, porque has escuchado mi voz”.

Encendido de las velas de Shabat
(o visitehttps://go.talmudicu.edu/e/983191/sh-c-/nlqgh/1852590137/h/MLQ393IffTxUP4DP9kxMbW0klEwMwBnIWm3Sq2HV47M)
Jerusalem 4:15
Miami 6:22 – Ciudad del Cabo 6:54 – Guatemala 5:16
Hong Kong 5:30 – Honolulu 5:38 – Johannesburgo 6:05
Los Ángeles 5:43 – Londres 4:22 – Melbourne 7:34
México 5:45 – Moscú 4:36 – Nueva York 5:36
Singapur 6:32 – Toronto 5:53.

Cita de la semana

No llores porque ya pasaron; sonríe, porque alguna vez existieron.
– Ludwig Jacobowski

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