Sivan Rahav Meir
A pesar de todo lo que está pasando, este sábado celebraremos el “Shabat Mundial”. Un proyecto global que conecta, cada año, a millones de judíos en torno al Shabat.
Naomi Broder de Gibraltar me pidió que escribiera algunas palabras para su comunidad y tal vez éstas puedan ser importantes para otras comunidades también. Esto es lo que envié a los judíos de Gibraltar:
“Muchas gracias por lo que hacen, por vuestras oraciones, donaciones y vuestro cariño en estos días. Vuestro apoyo a Israel, vuestra actividad en favor de los secuestrados, vuestra lucha en contra del antisemitismo… sentimos todo esto de manera muy clara. Esta no es la historia israelí, es la historia judía, es la historia de todos nosotros.
Ahora todos tenemos la oportunidad de conectarnos y unirnos aún más: muchos piensan que para estar informado es necesario estar conectado a las noticias de Israel las 24 horas del día, los 7 días de la semana. Las próximas 24 horas, son la prueba de que, para estar verdaderamente conectados con nuestra nación y su historia, es necesario conectarse con el Shabat.
Detener la actualización de las noticias por un día, para escuchar la verdad antigua y eterna. Detenerse por un momento de lo que dicen en la ONU y la Casa Blanca y escuchar a Abraham nuestro patriarca y Sara nuestra matriarca, los héroes del parashá de esta semana, que tienen mucho que decirnos, incluso para nuestros días: de cómo construir una cultura de fe y bondad, cómo luchar contra los enemigos, cómo vivir como judíos.
Hamás no arruinará esta tradición anual. En las próximas 24 horas millones de personas en todo el mundo dirán: nos desconectamos, para realmente conectarnos. Decimos no a las noticias inmediatas, sino que decimos si al Kidush. No nos enviamos mensajes de texto los unos a otros, sino que nos conectamos, los unos a otros a un nivel mucho más profundo.
Shabat Shalom, Gibraltar. La palabra Shabat significa mucho para nosotros, al igual que la palabra Shalom. Que tengamos el mérito de sentir ambas cosas, de verdad.
Sivan Rahav-Meir, Jerusalem”.
















