Lag BaOmer 5786 comienza el lunes por la noche, 4 de mayo de 2026, y continúa hasta el martes 18 de Iyar, hasta la puesta del sol.
El nombre “Lag BaOmer” se refiere al trigésimo tercer día del conteo del Omer. Cada año, desde Pésaj hasta Shavuot, contamos 50 días, un período de crecimiento y preparación espiritual. Lag BaOmer se sitúa en el centro de este tiempo y se destaca como un día de alegría.
¿Por qué celebramos?
Dos acontecimientos importantes de la historia judía están relacionados con este día.
En primer lugar, marca el fin de una plaga devastadora entre los discípulos del rabino Akiva. El Talmud enseña que 24.000 de sus discípulos murieron durante este período por no mostrar el debido respeto entre ellos. En Lag BaOmer, las muertes cesaron, y así el día se convirtió en un día de alivio y celebración.
En segundo lugar, en este día se conmemora el aniversario luctuoso del rabino Shimón bar Yojai, uno de los grandes sabios de la era tanaítica y autor del Zohar. El día de su fallecimiento, reveló profundas y ocultas enseñanzas de la Torá a sus discípulos y pidió que este día se recordara con alegría.
Las enseñanzas jasídicas explican que, el día en que una persona justa abandona este mundo, su luz espiritual continúa brillando e influyendo en los demás. Lag BaOmer no sólo conmemora al rabino Shimon, sino que también invita a conectar con la luz interior de la Torá que él reveló.
Un respiro en el duelo
Durante la mayor parte del período del Omer, se observan ciertas prácticas de luto. Las bodas y celebraciones se limitan y el ambiente es más sobrio.
En Lag BaOmer, se levantan esas restricciones. Se omite el Tajanún en las oraciones y el día adquiere un ambiente más festivo. La gente tiene libertad para trabajar, viajar y celebrar.
El significado de las hogueras
Una de las costumbres más reconocibles de Lag BaOmer es el encendido de hogueras.
Estas llamas representan la luz de la Torá que el rabino Shimón bar Yojai trajo al mundo. Algunas tradiciones describen un gran fuego que lo rodeaba en el momento de su fallecimiento, simbolizando la intensidad de la luz espiritual que reveló.
También existe una enseñanza que afirma que el sol no se puso ese día hasta que él terminó de compartir estas enseñanzas, haciendo hincapié en la idea de la luz que continúa más allá de sus límites naturales.
En algunos años, las circunstancias han limitado las celebraciones públicas. En esos casos, la gente ha conmemorado la noche de forma más discreta, encendiendo velas en casa, cantando canciones tradicionales como “Bar Yojai” y dedicando el tiempo a la oración y la reflexión.
Un tiempo para la oración y la conexión
Lag BaOmer se considera un día de especial oportunidad espiritual. Muchos tienen la costumbre de orar en esta noche, pidiendo crecimiento personal, por sus familias y por el futuro de sus hijos.
Algunas fuentes enseñan que las oraciones en este día tienen un poder especial, lo que lo convierte en un momento significativo para dirigirse a Hashem con sinceridad.
Merón y la alegría del día
En Israel, mucha gente viaja a Merón, el lugar de sepultura del rabino Shimon bar Yojai. Cada año, grandes multitudes se reúnen allí para celebrar, cantar y encender hogueras durante toda la noche.
El ambiente está impregnado de alegría, unidad y un sentimiento de conexión que atrae a personas de todo el mundo judío.
Trayéndolo a casa
Incluso para aquellos que no pueden participar en grandes reuniones, Lag BaOmer ofrece algo profundamente personal.
Es una oportunidad para reconectar con la idea de la luz interior. Para reflexionar sobre el respeto entre las personas, una lección arraigada en la historia de los discípulos del rabino Akiva. Y para recordar que la Torá no es solo conocimiento, sino algo que aporta calidez, profundidad y significado a nuestras vidas.
Un día de luz
En esencia, Lag BaOmer es un recordatorio.
Que incluso en medio de un período marcado por la pérdida y la reflexión, puede haber un momento de luz. Una pausa. Un soplo de alegría.
Nos invita a llevar esa luz adelante, a nuestras relaciones, a nuestro crecimiento y a nuestra conexión con algo superior.
Porque a veces, un sólo día de luz puede iluminar todo lo que viene después.
















