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Cinco datos sobre el “Or Hajaim Hakadosh”

Cinco datos sobre el “Or Hajaim Hakadosh”

Sivan Rahav Meir

Hoy se cumplen 283 años del fallecimiento del Rabino Jaim ben Attar, conocido como el “Or HaJaim HaKadosh”. Fue rabino, líder, comentarista de la Torá y cabalista. He aquí cinco datos sobre él:

1. El Rabino Jaim ben Attar nació en la ciudad de Salé, en Marruecos, en una familia descendiente de los judíos expulsados de España. El significado del apellido Attar es “perfume”, y, en efecto, él impregnó con la fragancia de sus enseñanzas a todo el mundo judío.

2. Vivió en Marruecos durante un período turbulento de persecuciones contra los judíos y estudió la Torá con enorme dedicación. En uno de sus libros explica que existe una falta de simetría en la obra: a veces sus comentarios son largos y otras veces muy breves, debido a los disturbios que no le permitían concentrarse.

3. A los 43 años salió de Marruecos rumbo a la Tierra de Israel, pasando por Italia y Argelia. No solo él mismo emigró a Israel, sino que también alentó a otros a unirse a él. Llegó al puerto de Acco acompañado por un grupo de unos treinta discípulos y sus familias, y fundó una Yeshivá, un centro de estudio de la Torá en Jerusalem donde también se estudiaba la Cabalá – las enseñanzas místicas de la Torá. Falleció a los 47 años, sin dejar hijos, y fue sepultado en el Monte de los Olivos. Su tumba se convirtió en un lugar de peregrinación. Durante la Segunda Guerra Mundial se realizó allí una célebre oración cuando existía el temor de que el ejército alemán llegara hasta la Tierra de Israel.

4. El Rabino Jaim ben Attar es conocido por el nombre de su obra “Or HaJaim”, que contiene su famoso comentario sobre la Torá. El libro fue aceptado por todas las comunidades judías, de modo que un sabio sefardí llegó a ser profundamente admirado también en Polonia y Ucrania. Hasta el día de hoy es una figura respetada por todos los sectores del pueblo judío.

5. Y aquí una de sus frases más conocidas: “Si los seres humanos pudieran sentir la dulzura y el inmenso deleite de la Torá, enloquecerían de amor y arderían de deseo por ella… porque la Torá contiene todos los bienes que existen en el mundo.”

En su memoria.

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