El noticiero del Canal 12 publicó nuevos detalles sobre un incidente preocupante que ocurrió cerca de la frontera con Gaza hace varios días.
Tal como reveló el miércoles Avigdor Liberman, presidente de Israel Beiteinu, unos 50 terroristas de Hamás se habían reunido cerca de la frontera para un ejercicio de entrenamiento que simulaba un asalto y la toma de un asentamiento israelí. A pesar de las reiteradas peticiones de los soldados en el terreno para llevar a cabo un ataque preventivo, los comandantes se negaron a autorizarlo.
“Si esto no es una amenaza que justifique un ataque, ¿entonces qué lo es?”, preguntó airadamente un agente presente durante el incidente en una conversación con el Canal 12. “Queríamos atacar, pero no nos autorizaron. Sentimos que tenemos las manos atadas ante terroristas que ya están planeando la próxima masacre”.
Según el informe, el incidente ocurrió aproximadamente a las 3 de la madrugada del martes, cuando las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) recibieron información de inteligencia en tiempo real que indicaba una reunión inusual de unos 50 terroristas de Hamás que realizaban actividades sospechosas dentro de la Franja de Gaza, cerca de la frontera con Israel.
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) inicialmente consideraron que la concentración era un ejercicio de entrenamiento rutinario, pero aun así se prepararon para el peor escenario posible: que los terroristas estuvieran preparando un ataque sorpresa contra Israel o un asalto a uno de los puestos de las FDI en la zona. En respuesta, la División de Gaza elevó drásticamente su nivel de alerta y desplegó numerosas fuerzas en posiciones a lo largo de la frontera.
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) también desplegaron un dron Zik para monitorear la actividad sospechosa desde el aire. Sin embargo, según fuentes cercanas al incidente, el dron no pudo identificar visualmente la concentración de terroristas indicada por la inteligencia. En ese momento, los soldados se comunicaron por radio con sus comandantes y solicitaron autorización para realizar un ataque preventivo en la zona donde se creía que se habían reunido los terroristas.
Los soldados dejaron claro que era necesaria una acción inmediata para eliminar cualquier posibilidad de un ataque sorpresa y mantener la disuasión. Sin embargo, la respuesta de los comandantes los dejó frustrados: éstos se negaron a autorizar el ataque alegando que no se había identificado visualmente ninguna amenaza específica. Las fuerzas permanecieron en estado de máxima alerta defensiva hasta la mañana, cuando la sospechosa concentración se dispersó.
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) confirmaron los detalles del informe al Canal 12 de Noticias, explicando que el ataque no se llevó a cabo porque no se detectó ninguna concentración inusual mediante los sistemas de vigilancia. El ejército también recalcó que, contrariamente a lo que se afirma, no ha habido ningún cambio en las reglas de enfrentamiento con los terroristas en la Franja de Gaza.
Para los soldados en el terreno, sin embargo, esas explicaciones distaban mucho de ser satisfactorias. La indignación entre las tropas en la Franja de Gaza va en aumento ante la fuerte sensación de que los altos mandos les están “atando las manos”.
















