El gobierno argentino se prepara para presentar una denuncia penal contra la empresa energética israelí Navitas Petroleum, sus filiales y altos ejecutivos por las operaciones petroleras cerca de las disputadas Islas Malvinas, mientras el presidente Javier Milei intensifica la presión sobre las empresas que operan en el territorio.
La denuncia será presentada por el ministro de Relaciones Exteriores argentino, Pablo Quirno, en la que Buenos Aires acusa a las empresas de realizar actividades energéticas no autorizadas en una zona que Argentina reclama como su territorio soberano.
Navitas, cuyas acciones cotizan en la Bolsa de Tel Aviv, posee una participación del 65% en el proyecto petrolero León Marino, ubicado en la cuenca norte de las Islas Malvinas. Argentina alega que la empresa está infringiendo la legislación argentina al operar bajo licencias emitidas por el Reino Unido.
Esta medida se produce tras el anuncio de Milei de que Argentina impondría sanciones a las empresas involucradas en la perforación de petróleo y gas alrededor de las islas en disputa, a las que Argentina se refiere como las Malvinas.
La controversia también ha atraído la atención política israelí. El ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, instó al primer ministro Benjamin Netanyahu a reconocer la soberanía argentina sobre las islas e imponer sanciones a Gran Bretaña en respuesta a las medidas británicas planeadas contra Israel. Posteriormente, Milei compartió la declaración de Ben Gvir en X.
Las Islas Malvinas han estado bajo control británico durante casi dos siglos, pero Argentina sigue reivindicando su soberanía, y la disputa territorial fue el origen de la Guerra de las Malvinas de 1982 entre ambos países.
Esta última medida crea una inusual complicación diplomática entre Argentina e Israel en un momento en que Milei se ha convertido en uno de los más firmes partidarios internacionales de Israel.
















