Sivan Rahav Meir
“¿Qué es, en realidad, lo más importante que hay que hacer en Rosh Hashaná?”, me preguntó una joven al finalizar una conferencia.
“Escuchar el Shofar, por supuesto”, le respondí. “Ésta es la Mitzvá de Rosh Hashaná”.
“Ah, no hace falta”, me contestó. “Nosotros ya escuchamos el Shofar durante las Selijot en el Kótel”.
Le expliqué que escuchar el Shofar durante las Selijot es algo muy bonito, pero que en Rosh Hashaná tocar el Shofar es una obligación; es una Mitzvá de la Torá escuchar el sonido del Shofar. Hay una bendición especial antes de las Tekiot y, durante los toques, no decimos nada: debemos permanecer en silencio y escuchar atentamente los sonidos del Shofar.
Además, este año Rosh Hashaná se celebra en sábado y domingo. El sábado no se toca el Shofar. El domingo se escuchará el Shofar durante las horas de la mañana y el mediodía en todas las sinagogas del mundo judío y, por supuesto, también en parques y distintos lugares de las ciudades. En muchos sitios se anuncia exactamente a qué hora comienzan las Tekiot, así que conviene averiguarlo y estar atentos con anticipación, o simplemente llegar desde el comienzo de la oración.
La joven me agradeció y me dijo que también se lo contaría a sus padres. Y agregó que ella pensaba que la manzana con miel era lo principal de Rosh Hashaná…
Ésta es una historia pequeña, pero que trae una gran lección: estamos viviendo una época de una sed espiritual increíble, pero a veces falta el conocimiento más básico.
Por eso, no tengan vergüenza de preguntar, ni tengan vergüenza de responder y compartir con los demás. Y gracias a esta joven que me enseñó una lección muy importante.
















