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Simjat Torá: Comenzando de nuevo

Simjat Torá: Comenzando de nuevo

Rabino Leo Dee

Simjat Torá nos enseña que cada final crea la posibilidad de un nuevo comienzo, y lo mismo ocurre en los negocios, donde un aparente callejón sin salida a veces puede preparar a una organización para su siguiente capítulo.

En octubre de 2022, Mark Zuckerberg parecía haber arruinado Meta. Había invertido decenas de miles de millones de dólares en la construcción del metaverso, un mundo virtual que, al parecer, pocos consumidores deseaban. Los ingresos publicitarios disminuían, TikTok atraía a usuarios más jóvenes y el precio de las acciones de Meta había caído más del 70 % desde su máximo. Los inversores acusaron a Zuckerberg de sacrificar una de las empresas más exitosas del mundo para financiar su obsesión personal.

Los críticos no estaban del todo equivocados. El metaverso no se materializó tal como Zuckerberg lo había predicho, y la división Reality Labs de la compañía continuó perdiendo miles de millones de dólares. Sin embargo, Meta también había reunido una enorme capacidad de computación, atraído a algunos de los mejores ingenieros del mundo y se había preparado para un futuro en el que la inteligencia artificial requeriría recursos ingentes.

Cuando llegó la revolución de la IA, Meta estaba preparada para cambiar de rumbo. Reestructuró sus sistemas de publicidad y recomendación basándose en la inteligencia artificial, desarrolló su modelo de IA y recuperó más de un billón de dólares en valor de mercado. La estrategia original de Zuckerberg había fracasado, pero las capacidades y la cultura desarrolladas a su alrededor ayudaron a Meta a triunfar en un futuro diferente.

Esto ilustra un principio importante del análisis de inversiones. Una empresa resiliente no es aquella cuyos líderes nunca cometen errores, porque tal empresa no existe. Es aquella que posee la suficiente fortaleza institucional, talento y adaptabilidad para sobrevivir a esos errores, e incluso, en ocasiones, transformarlos en oportunidades inesperadas.

El mismo principio se aplica a los países. El 7 de octubre de 2023, el gobierno de Israel falló en su responsabilidad más fundamental: proteger a sus ciudadanos. Los fallos de inteligencia, militares y políticos fueron catastróficos, y ninguna evaluación del liderazgo israelí puede ignorarlos con honestidad. Sin embargo, el fracaso del gobierno no significó el fracaso de la nación ni el fin de su historia. Por el contrario, en los años transcurridos desde la masacre, Israel ha demostrado una notable vitalidad económica y una renovación social.

El 27 de octubre de este año, los israelíes volverán a las urnas para dar inicio a un nuevo ciclo político. Han surgido nuevos partidos, las antiguas alianzas se han transformado y los líderes rivales ofrecen diferentes visiones del futuro del país. Para algunos observadores, otras elecciones israelíes representan una prueba más de la inestabilidad, pero Simjat Torá, que se celebra apenas tres semanas antes, sugiere otra interpretación.

La Torá concluye con la muerte de Moisés, el líder más grande que el pueblo judío haya conocido. Se enfrentó al faraón, trajo la Torá del Sinaí y guio a la nación durante cuarenta años en el desierto. Ningún líder parecía más indispensable, sin embargo, la Torá finaliza con su muerte antes de que los israelitas entren en la Tierra Prometida.

La historia judía no termina con Moisés. Una vez que hemos repasado la Torá desde el principio y leído sobre la Creación, leemos la Haftará del primer capítulo del Libro de Iehoshúa, que describe lo que podríamos llamar la transferencia pacífica del poder a un nuevo gobierno.

“Mi siervo Moisés ha muerto”, le dice Di’s a Iehoshúa. “Levántate ahora y cruza el río Jordán, tú y todo el pueblo”. Un líder se ha ido, otro asume la responsabilidad y la misión nacional continúa. Iehoshúa hereda la Torá y las responsabilidades de Moisés, pero debe aplicarlas a una nueva realidad.

Así es como un país sano cambia de gobierno. Una elección no recrea la nación desde cero, ni un nuevo gobierno puede borrar lo sucedido bajo el mandato del anterior. Crea una oportunidad para reconocer los errores, aprender de ellos y confiar la siguiente etapa de la misión nacional a un nuevo liderazgo.

La política israelí es, sin duda, caótica. Las coaliciones se desmoronan, los ministros decepcionan y los gobiernos a veces adoptan estrategias que fracasan estrepitosamente. Sin embargo, al igual que Meta, Israel posee la suficiente solidez institucional y humana como para cambiar de rumbo, recuperarse de los errores y descubrir posibilidades que sus líderes quizás jamás hubieran previsto.

Por lo tanto, Simjat Torá ofrece un mensaje importante antes de las elecciones en Israel. El liderazgo importa y los líderes deben rendir cuentas, pero el pueblo judío, respaldado por Di’s, es más grande que cualquier líder individual. Moisés muere, Iehoshúa toma el relevo y la historia comienza de nuevo.

El próximo gobierno de Israel también cometerá errores. Algún día, también será reemplazado. Pero el legado permanecerá abierto, el pueblo seguirá construyendo y la extraordinaria historia nacional entrará en un nuevo capítulo.

*El rabino Leo Dee es autor de “El argumento económico a favor de Israel”, obra que explora las fuerzas demográficas, económicas y espirituales que configuran el futuro del pueblo judío. Está disponible en Amazon en todo el mundo y en Bookpod en Israel.

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