Sivan Rahav Meir
18 de noviembre de 2020
¿Están cansados ahora? Si es así, traten de leer: muchos comentaristas de la parashá hablan de la diferencia entre Esav el malvado y Yaacov el justo. Pero aun antes de todas las explicaciones, la Torá nos habla sobre un pequeño factor que influencia la elección del malvado Esav: El cansancio. De hecho, él acepta vender su primogenitura a Yaacov a cambio de un guiso, luego de llegar cansado del campo y justifica el hecho al declarar: “Ya que estoy cansado”.
El cansancio nos lleva a la falta de concentración, a decisiones inadecuadas, al nerviosismo, a la falta de motivación. Esav vive una vida en la cual el cansancio y el hambre son impulsos que lo dirigen. El no entiende de asuntos espirituales y delicados como lo es la primogenitura, o sea de proteger herencia familiar.
Quizás aun antes de preguntar si eres un justo o un malvado deberíamos preguntar: ¿Estás cansado?
El famoso libro de Halajá “Shulján Aruj” empieza con una enseñanza: “Levántate como un león en la mañana para servir a tu Creador”. O sea, que el hombre debe esforzarse y superarse para pararse de la cama en la mañana.
Esto, por supuesto es cierto, pero escuché cierta vez de parte de la Rabanit Yemima Mizrachi que hoy en día, debido a todas las distracciones que están a nuestro alcance a altas horas de la noche, debido a la falta de sueño tan característico en la mayoría de nosotros y en vista de la tendencia de posponer la hora de ir a dormir, quizás debiéramos no solamente superarnos como un león en la mañana. Quizás debiéramos también decirnos: “Supérate como un león en desconectarte de todo e ir a dormir a tiempo.”
















