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Janucá

Janucá

Zera Shimshon

8 de diciembre de 2020

“Y entonces nos fue permitido guardar nuevamente las Mitzvot – entonces encendimos velas”.

Zera Shimshon explica que nosotros fuimos ordenados encender las velas de Janucá no sólo para difundir la historia acerca de cómo encontramos el aceite y pudimos encender la Menorá; La Mitzvá de encender las luminarias también nos fue dada como una forma de celebrar la increíble victoria de la nación judía sobre sus enemigos.

En la parashá Bereshit leemos que había “oscuridad sobre la superficie del abismo”. El Midrash (Bereshit Rabá 2:4) explica que la oscuridad es una alusión a Grecia, que oscureció los ojos de los judíos con pesados decretos. Los griegos no sólo nos prohibieron vivir una vida judía; ellos comprendían nuestra esencia y trabajaron activamente en contar los lazos con nuestras fuentes. De un momento a otro ellos prohibieron a los judíos cuidar Shabat, Rosh Jódesh y Brit Milá, y ordenaron a los judíos escribir: “No tenemos parte en el Di’s de Israel” (Jas veShalom) en los cuernos del toro. Esta es la razón por la cual la extraordinaria victoria del ejército judío trajo al Klal Israel de la oscuridad a un estado de luz brillante.

Es por esta razón, indica el Zera Shimshon, que Hashem hizo un milagro con aceite, así nosotros podríamos hacer del encendido de velas una Mitzvá. Es un recordatorio que nuestra principal redención de los griegos fue espiritual, la esencia de nuestra victoria fue que pudimos una vez más cumplir con las Mitzvot.

Y, por supuesto, encendiendo velas es una alusión al cuidado de las Mitzvot –“Un mandamiento es una lámpara” (Mishlé 6:23).

Zera Shimshon cita entonces un número de halajot e interesantes explicaciones relacionadas con Janucá.

  1. Nuestros sabios decretaron que nosotros clebramos la fiesta de Purim con fiestas y alegría, y la festividad de Janucá agradeciendo a Hashem y alabando su Nombre.

¿Por qué esto es así?

Haman deseaba destruir nuestros cuerpos en Purim. El hecho que Hashem escuchó nuestras plegarias y nos dio una segunda oportunidad nos salvó del exterminio. En otras palabras, fue una victoria para nuestros cuerpos físicos, a los cuales les fue permitido continuar con vida. Nosotros en consecuencia celebramos con alegría y fiestas, que traen placer al cuerpo.

La victoria de Janucá les permitió a los judíos servir a Hashem sin miedo. La actitud adecuada a esto es agradecer a Hashem y alabar Su gran Nombre.

  • La principal Mitzvá del día es que toda familia encienda las luminarias en su casa. La Menorah es la base del milagro que nos recuerda que abandonamos un estado de oscuridad y emergimos en un estado de luz donde pudimos nuevamente cumplir con las Mitzvot en la forma que Hashem quiere. Mientras la mayoría de las Mitzvot se entiende que están para ser hechas por la propia persona y por una multitud, hay algunas Mitzvot que son cumplidas como parte de una congregación: Kriat Shemá y rezar, por ejemplo. En consecuencia, somos instruidos para encender las luminarias en cada sinagoga también.
  • Hay Mitzvot especiales que somos ordenados a cumplir en una manera más especial. El encendido de la Menorah es una de aquellas. Esto hace mucho sentido, en especial una vez que tomamos en consideración que el encendido de las luminarias alude a todas las Mitzvot de la Torá.
  • Hay ciertas Mitzvot que empiezan y terminan en un momento o con una palabra (Zera Shimshon puede aludir a Talmud Torah). Nuestros sabios en consecuencia no requieran a una persona que vuelva a encender una vela que se apagó, por cuanto un solo momento en la luz de la Menorah representa grandes cosas, así como la duración en otras Mizvot no es un asunto relevante.

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