Sivan Rahav Meir
Los sentimientos no son suficientes. Hoy, en el Día del Holocausto, recibimos una sobredosis de sentimientos, de historias, de recuerdos y lágrimas, pero a mi parecer tenemos la obligación de reunir los hechos crudos y fríos.
Hay seis hechos históricos que debemos saber y memorizar para poder entender porque el Holocausto fue un suceso tan fuera de lo común:
1-Judenrein. Por primera vez en la historia de los pueblos un gobierno anheló aniquilar completamente a otro pueblo. La meta no era de expulsarnos de un territorio específico, sino que era el hacernos desaparecer completamente del mundo entero. En documentos nazistas rescatados, el número de los judíos que había que exterminar incluían inclusive la pequeña comunidad de Albania que contaba con 200 judíos.
2- No hay oponentes. En el congreso de Wansee se aprobó la implementación de la “Solución Final”, sin que hubiera ninguna oposición a ello. Una vasta audiencia compuesta de hombres respetables aprobó la decisión sin que nadie se opusiera a ella.
3-Los alemanes actuaron en contra de sus propios intereses. Alemania perdió la Segunda Guerra Mundial, pero actuó de manera irracional: en vez de invertir sus fuerzas en la guerra en sí, los alemanes aceptaron “malgastar” sus energías y recursos en su proyecto de exterminación de los judíos.
4- Ellos no eran locos. Los asesinos eran hombres y mujeres de familia, profesionales, intelectuales. Personas perfectamente sanas. Millones de personas normales que no vieron ningún problema en ser parte de este enorme proyecto de exterminio.
5- Los campos de exterminio no fueron bombardeados; las “fábricas de la muerte” continuaron a operar sin que nadie, desde afuera pusiera fin a este hecho, sin que ejércitos aliados intervinieran, en cuanto que las fábricas de municiones eran bombardeadas regularmente.
6- No había otra opción -a diferencia de todos los decretos y persecuciones anteriores en contra de los judíos-; aquí no había la posibilidad de salvarse a través de la cooperación con el enemigo, de la expulsión o del aceptar la conversión a otra religión. La muerte era la única opción que los esperaba.
Frente al olvido del Holocausto, a la ignorancia y al desconocimiento, frente al rechazo de que este no fue un evento particular o anti judío, es importante recordar. Es una obligación recordar.
















