Sivan Rahav Meir
Hoy se cumplen 21 años desde el fallecimiento del Rav Iosef Kapaj, uno de los grandes rabinos de Yemen, comentarista y traductor de las obras del Rambam (Rabbi Moshe ben Maimon), galardonado con el Premio Israel.
Anoche, su nieta, Einat Kapaj compartió conmigo algunas pequeñas – grandes historias sobre el:
- “Aparte de su grandeza en la Torá, su silencio también era extraordinario. No era sólo la capacidad de sentarse, constantemente, durante horas, días, semanas y años entre libros. Era el silencio interior que había en él. Siempre estaba completamente concentrado sin desvanecer. Si me encontraba jugando con el tenedor y lo metía sin parar en la ensalada que se encontraba en la mesa, mi abuelo, con una sonrisa, me decía: ‘¿Que te ha hecho el tenedor, porque molestas su descanso?’
A su lado, el mundo entero se veía siempre en ruido constante, falto de concentración, distraído, afectado por los estímulos ambientales.”
- “Cierta vez fueron a verlo un padre con su hijo. El hijo tenía dificultad en pronunciar la letra R y en su lugar pronunciaba la L, lo que le provocaba un miedo constante de aquellos que se burlaban a su alrededor. Al acercarse la fecha del Bar Mitzvah del niño, se sentían presionados frente a esta condición. Mi abuelo lo tranquilizó, se sentó largo tiempo con él y redactó con él un sermón completo de Bar Mitzvá sin que hubiera una sola palabra con la letra R.”
“Hace años atrás, en una entrevista, le preguntaron a mi abuelo: Si te encontraras con el Rambam, ¿qué le preguntarías? Mi abuelo contestó: No le preguntaría nada. Le diría muchas gracias”.
En su memoria.
















