Sivan Rahav Meir (Desde Israel)
Las participantes del programa “Nifgashot” le preguntaron ayer a Rajeli Frenkel si le era más difícil rezar en Yom Kipur, desde que su hijo Naftali Frenkel fue secuestrado y asesinado, junto con los jóvenes Eyal y Guilad.
Rajeli contestó: “Desde entonces, siento que tengo otro representante allí arriba.”
Más tarde dijo que su familia ha estado recibiendo un abrazo especial desde la Operación “Retorno de los Hermanos”, pero que ella busca dar tal abrazo a más círculos de dolor y tristeza: “No sólo los incidentes terroristas deben recibir atención en la sociedad israelí. ¿Qué pasa con alguien que está lidiando con una enfermedad, una pérdida, un suicidio familiar, el desempleo, o una crisis mental? Hay muchas más personas que necesitan este amor, no es ‘justo’ que sepamos cómo abrazar así sólo por razones de seguridad”.
A las chicas que compartieron sus dificultades personales y le preguntaron cómo sigue sonriendo y compartiendo, incluso después de tal crisis, Rajeli respondió con una frase que es el lema de su vida:
“Ustedes tienen que decirse a sí mismas: No soy mi dolor. Siento dolor, pero no es lo que me define exclusivamente. Si les temen a las pruebas, díganse a sí mismas: No estoy sólo ansiosa por mis pruebas. Si estás pasando un momento difícil porque has salido positiva en tu prueba de corona, dite a ti misma: No soy solamente el coronavirus.
Somos personas complejas y flexibles y podemos contener en el alma no sólo aquello que causa dolor sino otras cosas que nos llenan de alegría también”. Es una falta de gratitud verter pintura negra sobre toda mi vida y no ver también la bendición que tengo en ella.”
















